Defensores de la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía denunciaron que los procesos judiciales en su contra se agravaron, luego de que las investigaciones abiertas pasaran de la etapa de imputación a acusación formal, lo que implica el inicio de un juicio en contra de comunarios que participan en la defensa del área protegida.
Juan Mendoza, representante de la comunidad de Chiquiacá, informó que actualmente 12 personas ya enfrentan una acusación formal, varias de ellas involucradas en más de un proceso simultáneo, pese a tratarse de los mismos hechos.
Los defensores expresaron su preocupación porque, lejos de registrarse un cambio con la llegada del nuevo gobierno, consideran que continúa el uso de la justicia como mecanismo de presión contra quienes protegen el medio ambiente, a pesar de que la Constitución Política del Estado y acuerdos internacionales establecen la protección de los defensores ambientales.
Por su parte, Paola Gareca, representante de la Subcentral Tariquía, explicó que el paso de imputación a acusación formal fue impulsado por YPFB y Petrobras, lo que significa que los comunarios ahora deberán enfrentar un proceso judicial en etapa de juicio, después de más de un año de investigaciones.
Indicó que la situación legal afecta de manera directa la vida cotidiana de los procesados, ya que deben cumplir con citaciones judiciales constantes, restricciones y comparecencias, lo que limita su trabajo y actividades comunitarias. No obstante, afirmó que los defensores no bajarán los brazos y continuarán con la defensa del territorio.
Los comunarios ratificaron su rechazo total al ingreso de empresas petroleras a la reserva y recordaron que existe un voto resolutivo consensuado entre las comunidades de Chiquiacá y Tariquía que prohíbe estas actividades extractivas en la zona.
Asimismo, lamentaron la falta de respaldo sostenido por parte de autoridades e instituciones del departamento y pidieron que el apoyo no se limite a periodos electorales. Señalaron que la defensa de Tariquía es una causa permanente, al tratarse de un territorio que pertenece a todos los tarijeños y al país.
Finalmente, confirmaron que la vigilia y el punto de bloqueo se mantienen, como señal de que la lucha en defensa de la reserva ecológica continúa de manera firme.



















