Servicios Eléctricos de Tarija (Setar) y la Entidad Municipal de Aseo de Tarija (EMAT) no han logrado destrabar el conflicto en torno al cobro de la tasa de aseo urbano, una situación que mantiene en vilo la continuidad del servicio y que ha derivado en acusaciones cruzadas entre ambas instituciones. Mientras EMAT acudió al Juzgado Agroambiental para exigir la firma de un nuevo convenio, Setar sostiene que la empresa municipal se niega a aceptar modificaciones necesarias para cubrir los costos del servicio.
El gerente de Setar, Marco López, lamentó que EMAT haya recurrido a la vía judicial pese a la existencia de una sentencia constitucional emitida en Sucre, la cual —según explicó— establece plazos, responsabilidades y la obligación de suscribir un convenio para el cobro del aseo urbano. No obstante, indicó que el Juzgado Agroambiental otorgó un plazo adicional de dos meses para la firma de un nuevo acuerdo.
López aseguró que Setar ha intentado cumplir con los plazos y mandatos judiciales, por lo que elaboró un borrador de convenio que fue puesto en conocimiento del Juzgado Agroambiental y del Gobierno Municipal de Tarija. Sin embargo, afirmó que EMAT rechazó el documento debido a dos modificaciones clave: el incremento del porcentaje de comisión por el servicio de cobro, de 2,5% a 5%, argumentando que los costos operativos de facturación se incrementaron; y la propuesta de que la tasa de aseo urbano sea cobrada mediante un recibo adosado y no dentro de la factura de energía eléctrica.
La autoridad precisó que actualmente Setar continúa realizando el cobro de la tasa de aseo urbano, pero advirtió que este respaldo legal vence el próximo 20 de enero. “Si no existe un nuevo convenio firmado que nos respalde jurídicamente, Setar dejará de efectuar el cobro”, sostuvo.
Desde EMAT, la versión es distinta. La semana pasada, el gerente de la entidad municipal, Rodrigo Castillo, denunció que el gerente de Setar no aceptó el porcentaje de comisión propuesto por el Gobierno Municipal para continuar con el cobro de la tasa, lo que provocó el quiebre de las mesas de trabajo instaladas durante más de dos meses.
“Esto ha ocasionado que las mesas de trabajo y todas las negociaciones se caigan totalmente al piso. Desde esa fecha ya no hemos vuelto a restablecer el diálogo y hemos procedido a dejar que este convenio y todo el procedimiento se resuelva a través de los estrados judiciales”, expresó Castillo.
El gerente de EMAT recordó que las mesas de trabajo se instalaron en cumplimiento de una medida precautoria, emergente de una acción presentada ante el Tribunal Agroambiental. En ese marco, explicó que el juez agroambiental ordenó la consolidación de un nuevo convenio y dispuso que Setar vuelva a incorporar el cobro de la tasa de aseo urbano en la factura de energía eléctrica.



















