Los trabajadores de salud del primer, segundo y tercer nivel cumplieron este martes su segundo día de paro departamental, de un total de 96 horas, con demandas dirigidas tanto a la Alcaldía como a la Gobernación.
El Gobierno Municipal adeuda sueldos de noviembre y diciembre a más de 5.500 funcionarios, además del subsidio y la deuda con la Caja Nacional de Salud, mientras que el Gobierno Departamental adeuda el sueldo de diciembre a cerca de 1.500 trabajadores.
En la capital cruceña, los pacientes que llegaron hasta los diferentes centros de salud, lamentaron esta situación y tuvieron que reprogramar su turno.
“Este paro nos perjudica porque muchas veces, todas adoloridas, tenemos que trajinar en la madrugada por una ficha (para que nos atiendan), para que después nos digan que no hay atención”, manifestó una mujer que llegó hasta el San Juan de Dios para hacerse atender.
Como ella, son varias las personas que manifestaron su molestia, incluso algunas llegaron desde las provincias cruceñas para hacerse atender, según testimonios que fueron recogidos por EL DEBER.
“(La ficha) es para que el cardiólogo atienda a mi mamá. Tenía consulta y era urgente porque ella viene de provincia, del municipio de Cabezas, pero ahora nos dicen que hay que reprogramar (la atención)”, dijo otra persona que también llegó hasta el San Juan de Dios.
Este miércoles, otro grupo de trabajadores en salud cumplió su séptimo día de huelga de hambre en la Quinta Municipal y también lamentaron la falta de un acercamiento formal por parte de las autoridades.
“Que las autoridades se pongan la mano al pecho y que nos paguen porque ya son dos meses que nos deben (de sueldo). Tenemos detrás de nosotros una familia y obligaciones, como pagar el agua y luz”, dijo el dirigente del sector salud, Masius Flores.
Finalmente, el representante del sector pidió disculpas a la población, pero aseguró que es la única manera que pueden presionar para que les paguen.



















