El Banco Central de Bolivia (BCB) anunció que destinará unos $us 48 millones para la devolución de los ahorros en dólares para unos 770 mil pequeños ahorristas, que tienen en sus cuentas hasta $us 1.000. Así lo anunció el presidente del BCB, David Espinoza, quien tras la conferencia de prensa acompañó la salida de carros blindados que proveerán la divisa estadounidense al sistema financiero para cumplir con la devolución a partir de este martes.
“Estamos beneficiando a 80 personas de cada 100. Es un tema que viene de hace tiempo: los depósitos en dólares de la ciudadanía estaban retenidos en los bancos. Ahora estamos dando una solución efectiva. La devolución se hace a partir del martes 27 de enero”, explicó Espinoza a los periodistas.
“El monto total que estamos proyectando con esta devolución es aproximadamente 48 millones de dólares, que salen de una reforma del encaje legal de moneda extranjera de las entidades financieras. Eso nos ha permitido contar con los recursos para devolver los ahorros”, agregó el presidente del BCB. Se prevé que unas 20 mil empresas pequeñas con cuentas de hasta $us 1.000 también puedan retirar todo o parte del monto si así lo quieren.
Sobre la devolución al 20 % de los ahorristas con montos mayores, Espinoza anticipó que se trabaja en el tema. “Lo haremos, pero hay que estudiar todas las variables, ver qué beneficie a toda la población. Estamos trabajando en eso y esperamos que en el corto plazo se darán otras noticias”, enfatizó.
Desde el gobierno nacional, el presidente Rodrigo Paz Pereira y el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, también hicieron sendos anuncios respecto a la devolución de dólares e incluso verificaron como una mujer ya podía retirar sus dólares ahorrados en una entidad financiera de Potosí.
“¡Estamos devolviendo la confianza y la platita a sus verdaderos dueños! Con pasos firmes y sin mentiras, iniciamos este 2026 liberando los dólares de más de 75.000 familias bolivianas. Se acabó el malgasto y los ítems fantasmas”, destacó Paz Pereira.
Espinoza lamentó que los ahorros de las familias hubieran sido capturados por el anterior régimen que dilapidó los recursos en una política sin rumbo y sin responsabilidad.



















