Bolivia está condenada a importar carburantes, no solamente diésel y gasolina, sino también Gas Licuado de Petróleo (GLP) probablemente desde el segundo semestre de este años y gas natural a partir del 2028 o 2029.
“En el corto plazo, el país lamentablemente está condenado a pagar la factura de una mala política hidrocarburífera y una desastrosa gestión sectorial de 20 años”, confirmó el investigador de la Fundación “Jubileo”, Raúl Velásquez Guzmán.
Qué implica pagar esa factura, implica seguir importando diésel, gasolina y desde julio de este año, va tener que importarse GLP y desde del 2028 o 2029, exagerando habrá que importar también gas natural, confirmó Velásquez.
El investigador también dijo que Bolivia precisa con urgencia una nueva Ley de Hidrocarburos, cuando antes, este rubro es de largo plazo, su recuperación llevará entre 8 y 10 años, aunque está ley tiene que servir también para solucionar un problema de fondo.
Este problema es que el país no produce todos los hidrocarburos que consume, y tiene que importar cada vez más y a precios internacionales, vender una garrafa a 22.50 bolivianos cuando en el exterior está 120 y 140 bolivianos, es complicado, advirtió.
Es necesario cubrir esa diferencia, lo mismo ocurre con el gas natural, que en Bolivia cuesta 1.30 dólares la unidad energética, esa misma cantidad, si se importa, costará entre 10 y 12 dólares, la diferencia pagará el Estado, es la pregunta, dijo.
Es muy difícil seguir con esa lógica de importar cada vez más, a precio caro y vender a precio subvencionado, Bolivia tiene que discutir una nueva Ley que establezca nuevo marco institucional, qué hace YPFB, la ANH, el sector privado, cuestionó.
También discutir las condiciones previas, con quién firmas, qué contratos firmas y un tercer elemento, considerado importante, es el nuevo régimen fiscal, de cada 100 dólares de renta petrolera, Bolivia se queda con 92 y 8 van a la inversionista.
Ninguna empresa puede venir a invertir con esa distribución, el país tiene que hacerse competitivo para atraer inversión, entendiendo que esta inversión dará resultados en ocho o diez años, en el corto plazo Bolivia está condenada a importar, reiteró.
DISTRIBUCIÓN
Consultado qué porcentajes de distribución de la ganancia serían adecuados para atraer inversión, respondió que en el referéndum 2004 se preguntó si Bolivia debería quedarse hasta el 50% de los ingresos, se hablaba de 50-50.
Eso se fue distorsionando con la nacionalización incluida, hasta hacer que Bolivia se quede con el 92%, hay que volver a un equilibrio razonable de 50-50 entre Estado y empresa, seguir con el régimen actual es inviable, “se está matando al sector petrolero”.
Todos los campos están en declinación, no hay campos nuevos y eso responde a que no hay inversión en exploración, porque no hay la ecuación económica razonable que te permita traer inversión, hay que cambiar la relación Estado empresa y volver al equilibrio, sugestionó.
Bolivia está condenada a importar carburantes incluso GLP y gas natural
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