La dirigencia del transporte público de Oruro resolvió mantener el bloqueo en los alrededores de las instalaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y establecer una vigilia permanente, en protesta por la presunta mala calidad del combustible que, aseguran, estaría provocando daños en los motores de sus vehículos.
El dirigente Víctor Chipana expresó la preocupación del sector y cuestionó la actuación de las entidades responsables. “Estamos preocupados por la incapacidad de las autoridades de YPFB y la ANH. La petición es clara y al no recibir respuestas, hemos decidido radicalizar las movilizaciones, por eso no nos vamos a mover”, manifestó.
Desde el transporte público señalaron que varios afiliados se vieron obligados a ingresar sus motorizados a talleres mecánicos debido a fallas atribuidas al uso del combustible. El dirigente de la línea verde de minibuses indicó que la situación afecta seriamente al servicio y a la economía de los conductores.
Ante la falta de soluciones concretas, el sector exige la destitución de los gerentes regionales de las tres instituciones hidrocarburíferas que operan en el departamento. Según los transportistas, la ausencia de respuestas oportunas agravó el conflicto.
“Un 70% de los vehículos están parados en talleres mecánicos y eléctricos. Hemos solicitado la destitución inmediata de los tres responsables de ANH, YPFB y Logística, porque no hay capacidad ni respuesta de su parte, por eso estamos movilizados”, afirmó Chipana.
Los transportistas llegaron desde tempranas horas de este miércoles a las instalaciones de YPFB para exigir soluciones a las fallas detectadas en sus vehículos. Al no recibir una respuesta favorable, determinaron ampliar y endurecer las medidas de presión, manteniendo el bloqueo y la vigilia de forma indefinida.



















