YPFB anuncia importación de crudo para reactivar refinerías

Con la finalidad de frenar la dependencia externa, YPFB iniciará la importación de crudo para reactivar a plena capacidad las refinerías de Santa Cruz y Cochabamba. La apuesta estatal busca maximizar la producción local de carburantes y optimizar la logística de abastecimiento en el país.
Con el objetivo de optimizar la capacidad operativa de las plantas Guillermo Elder Bell, en Santa Cruz y Gualberto Villarroel, en Cochabamba, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) iniciará la importación de petróleo crudo. Esta decisión estratégica busca reactivar la producción nacional de carburantes, garantizando una mayor oferta en el mercado interno y mitigando la dependencia de productos terminados provenientes del exterior.
La diversificación de la oferta energética es una realidad. Según el gerente de Productos Derivados e Industrializados de YPFB, Carlos Cuéllar Pinto, esta iniciativa permitirá no solo la producción local de diésel, gasolina, GLP y Jet Fuel, sino también el retorno de Bolivia al mercado de exportación de Crudo Reconstituido (Recon), inyectando divisas clave a la economía nacional.
La estatal petrolera YPFB coordinará el arribo de crudo mediante buques de alto calado desde la terminal marítima Sica Sica, ubicada en el puerto chileno de Arica. Luego de la descarga y el almacenamiento estratégico en la terminal terrestre de la misma localidad, el hidrocarburo será transportado hacia las refinerías bolivianas para su procesamiento final.
Cuéllar Pinto confirmó una apuesta masiva por la soberanía energética: millones de litros serán refinados en suelo boliviano para transformarse en combustible nacional. Con este incremento en la producción de derivados, el Gobierno busca blindar el abastecimiento estratégico y optimizar la oferta local.
En un movimiento estratégico para fortalecer la seguridad energética, YPFB anunció la reactivación integral de la capacidad operativa de su red de ductos en las regiones de Occidente, Oriente y Sur. Esta iniciativa busca migrar el transporte de hidrocarburos desde el costoso flete por cisternas hacia un sistema de tuberías más robusto. Con esta optimización, la estatal petrolera no solo garantiza una distribución más ágil y eficiente de combustibles, sino que proyecta una reducción significativa en los costos operativos y logísticos del Estado.
Luego de completar con éxito una serie de pruebas técnicas iniciadas en enero de 2026, la compañía estatal confirmó la viabilidad de sus operaciones. Este avance garantiza un suministro de combustibles líquidos más robusto, garantizando la seguridad energética del mercado interno.
La apuesta por el procesamiento de crudo importado se perfila como una estrategia clave para la preservación de divisas y la consolidación de la soberanía energética. De acuerdo con YPFB, esta medida no solo potenciará el músculo industrial de las refinerías nacionales, sino que garantizará la estabilidad en el suministro de carburantes, blindando al mercado interno frente a la volatilidad externa.

Sourceel diario

ÚLTIMAS NOTICIAS