El expresidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) y analista minero, Héctor Córdova, advirtió que la expansión de la minería ilegal en Bolivia podría afectar la imagen del país ante posibles inversionistas extranjeros interesados en el sector. “Cuando se proyecta una imagen tan negativa, con avasallamientos, con acciones ya delincuenciales, pues podemos ahuyentar a la inversión”, aseveró Córdova a Urgente.bo.
Asimismo, explicó que esta expansión de la minería ilegal está impulsada por los altos precios internacionales del oro, la plata y el estaño, que está generando conflictos, violencia y avasallamientos en distintas regiones. “Los precios internacionales del oro, de la plata, del estaño han llegado a niveles demasiado altos que está motivando a mucha gente a meterse a actividades ilegales porque el valor de estos metales es impresionante en este momento”, aseveró.
En ese sentido, Córdova indicó que a esto se suman las “debilidades institucionales” y la burocracia para acceder a contratos mineros, lo que termina empujando a muchas personas a operar fuera de la normativa. “Las facilidades, las flexibilidades y las debilidades que tienen las instituciones que controlan la explotación de los minerales provocan que alguna gente se meta a hacer minería sin respetar las normas del país”, dijo.
El analista afirmó que esta situación en varios casos muestra rasgos de “organización criminal”. “Lo que hemos visto con esas acciones de los jukus en Potosí, ya con violencia y con armas, eso muestra organización criminal y también que se está tratando de aprovechar al máximo esta cotización internacional y la poca exigencia del Estado”, explicó.
La Paz, Beni y Potosí son los departamentos en el que se están manifestando esta problemática con mayor fuerza, incluso en áreas protegidas. “En La Paz, en el Beni, en zonas protegidas como el Madidi, se ha visto que han ingresado mineros para explotar oro de manera ilegal”, señaló y mencionó operaciones fuera de control en el río Madre de Dios y avasallamientos en regiones ricas en estaño y plata en Potosí.
En los últimos días se realizaron operativos con participación militar para incautar maquinaria; sin embargo, Córdova consideró que estas acciones son “insuficientes” frente a la magnitud en la que ha ido creciendo la minería ilegal en Bolivia. “Se ha atacado un puntito, nada más, la punta de la isla, porque después hay grandes operaciones y en gran proporción”, aseguró.
De acuerdo con el analista, el impacto más preocupante de esta situación es el mensaje que el país está proyectando hacia el exterior en momentos en que Bolivia busca atraer capitales para la minería.
En este marco, planteó que el Ejecutivo debe actuar con urgencia para evitar que el problema se expanda y termine afectando el interés de potenciales inversores. “El Gobierno tiene que tomar medidas para evitar que esto se expanda, en parte descentralizando el control hacia gobernaciones y municipios, pero también utilizando la fuerza pública para proteger el patrimonio nacional”, expresó.
De igual forma, propuso fortalecer el control desde las comunidades y reconocer que la capacidad actual de fiscalización ha sido superada. “La cantidad de estas operaciones ilegales está más allá de las posibilidades de control actuales. Hay que movilizar más fuerza y más control social, porque esto ya se puede escapar de las manos”, añadió.
Por último, recomendó también frenar estas actividades ilegales utilizando la fuerza pública. “Debería usar las fuerzas armadas para que intervengan en todas estas actividades y directamente se frene eso con una fuerza proporcional, pero evitando que se continúe hacia el futuro de esta manera”, concluyó.



















