La Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Regional Potosí, informó ayer que actualmente se registran 144 hundimientos, de los cuales ocho son considerados grandes, mientras que el resto se clasifica como pequeños o medianos.
De estos hundimientos, 55 se localizan en la parte superior del yacimiento minero, que posee el título de Patrimonio de la Humanidad otorgado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Un reciente informe de la Comibol establece que, en coordinación con la Gerencia Regional y la Federación de Cooperativas Mineras de Potosí (Fedecomin), se está trabajando para mitigar 55 hundimientos detectados sobre la cota 4.400 del yacimiento.
La estatal minera definió que la mejor forma de enfrentar el alto deterioro de la montaña es el relleno seco de los diferentes hundimientos aspecto que es cuestionado por docentes universitarios que consideran que se debe cambiar de estrategia para lograr la estabilización de las áreas con roca fragmentada.
La Comisión de Preservación del Cerro Rico de Potosí de la Universidad Autónoma Tomás Frías (UATF) propone fortalecer una galería en la base del hundimiento para sobre ella construir bóvedas y arcos para sostener estructuralmente la parte superior del yacimiento minero.
Las autoridades nacionales defienden el relleno seco y consideran que a través de ese método se está logrando la estabilidad de los hundimientos que de otra forma podrían ir creciendo en dimensión y generar dificultades mayores.
Destacan que se moviliza equipo pesado para encarar la estabilización de los hundimientos a través del vaciado de carga seca.
SUCU
La aclaración sobre la cantidad de hundimientos surge tras la difusión en redes sociales de un supuesto nuevo colapso en el Cerro Rico de Potosí, versión que fue desmentida por José Guillermo Fuertes, gerente regional de la empresa minera estatal.
Explicó que el área señalada como un nuevo hundimiento corresponde en realidad a un espacio vacío generado por el deslizamiento del Sucu Mayo hace varias gestiones, lo que permitió la extracción de carga con mineral de estaño.
En varias ocasiones, ciudadanos potosinos denunciaron la aparición de nuevos hundimientos en el Cerro Rico, evidenciados por columnas de polvo que emergen de distintos sectores del yacimiento. La Comibol aclaró que se trata del deslizamiento de material suelto en los taludes de algunos hundimientos, lo que genera las columnas de polvo.
Además, señaló que se están implementando rellenos ecológicos para mitigar los daños ocasionados por los hundimientos en diferentes áreas del Cerro Rico de Potosí.
EXPLOTACIÓN
El Cerro Rico, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad en 1987, concentra actualmente la explotación de plata a través de más de 33 cooperativas mineras, que agrupan a más de 30.000 personas que diariamente escavan los socavones para extraer el mineral.



















