En septiembre del 2025, la Cámara Automotor Boliviana (CAB) envió cartas a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), expresando su “profunda preocupación” por la calidad de la gasolina en el país y advirtiendo sobre daños recurrentes en vehículos nuevos y en circulación.
Las notas, fechadas el 25 de septiembre de 2025 y dirigidas al director ejecutivo de la ANH, Joel Callau Justiniano, y al presidente de YPFB, Armin Dorgathen Tapia, señalaron que el problema afecta tanto a importadores como a propietarios de vehículos.
El sector automotriz advirtió que, con base en “informes técnicos y mecánicos recibidos de nuestros asociados”, se ha evidenciado “un incremento sostenido y alarmante de quejas de usuarios y talleres especializados”. Entre los problemas reportados señalaron “fallos de encendido recurrentes, pérdida notable de potencia en los motores, daños de mayor envergadura que obligan al reemplazo de piezas” e incluso “alto riesgo de daños irreversibles en los motores”.
“Estos problemas tienen relación directa con la calidad de la gasolina comercializada en el país, la cual, según nuestras verificaciones, se encuentra por debajo de los estándares internacionales requeridos para el correcto funcionamiento de los motores modernos”, sostiene la nota.
En el documento dirigido a YPFB, la CAB recuerda que la estatal es responsable de “garantizar el abastecimiento continuo y oportuno de combustibles líquidos” y que es “el único distribuidor mayorista de combustibles en el territorio nacional”. Asimismo, señala que YPFB es la institución encargada de la importación de insumos y aditivos para la mezcla de combustibles y de “garantizar el abastecimiento y resguardar los derechos de la ciudadanía, con la calidad normada en concordancia a la tecnología desarrollada por los fabricantes”, agregaron.
La Cámara también expone el impacto económico que esta situación está generando en el sector. “Los importadores y representantes de marcas en Bolivia se han visto en la necesidad muchas veces de cubrir asumiendo costos para brindar soluciones y reponer piezas y partes dañadas, sin ser nuestra responsabilidad”, indica la nota y añade que “estos recurrentes gastos significan una carga muy pesada que no podemos seguir asumiendo por ser originadas por la pésima calidad de los combustibles”.
Sin embargo, aclara que estas soluciones “no aseguran resultados efectivos en la totalidad de los casos porque vuelven a repetirse”. La situación, según el gremio, se agrava debido a que “ninguna marca automotriz reconoce, dentro de sus garantías de fábrica, los daños ocasionados por la baja calidad del combustible”. Aunque las marcas ofrecen “como mínimo tres años de garantía de fábrica”, dicha cobertura “excluye expresamente los daños derivados de factores externos, entre ellos la calidad del combustible”.
Ante esta situación, la CAB solicitó a ambas instituciones “adoptar medidas inmediatas para garantizar la mejora en la calidad de la gasolina distribuida en Bolivia”, además de “implementar controles más estrictos sobre refinerías y estaciones de servicio”. Además, pidió “conformar una mesa de diálogo entre la YPFB, ANH y la Cámara Automotor Boliviana, con el propósito de evaluar soluciones conjuntas y sostenibles frente a este problema que afecta directamente al consumidor final”. (Urgente.bo)


















