A pocas horas de la cumbre Escudo de las Américas, que reunirá en Miami a 12 líderes y mandatarios de América Latina con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, lanzó ayer una advertencia directa a los gobiernos de la región: Washington está dispuesto a actuar militarmente contra los cárteles del narcotráfico incluso de forma unilateral si los países no intensifican su lucha contra estas organizaciones.
El mensaje fue emitido durante la conferencia denominada Américas contra los cárteles, realizada en la sede del Comando Sur de Estados Unidos en Miami, donde participaron representantes militares y de seguridad de países latinoamericanos, entre ellos representantes de Bolivia.
“Estados Unidos está preparado para abordar estas amenazas e ir solo a la ofensiva si es necesario. Sin embargo, nuestra preferencia es hacerlo junto a nuestros vecinos y aliados”, declaró Hegseth al inaugurar la conferencia.
El funcionario insistió en que los gobiernos del hemisferio deben “ir a la ofensiva contra los narcoterroristas” y reforzar sus inversiones en seguridad para desmantelar las redes criminales que operan en la región.
Nueva doctina de seguridad
Durante su intervención, Hegseth señaló que la estrategia de seguridad de la administración Trump se basa en una reinterpretación de la Doctrina Monroe, que el gobierno denomina internamente como la “Donroe”, para justificar operaciones contra redes criminales que operan en América Latina.
“Desmantelaremos las redes de narcoterroristas en este hemisferio y negaremos el acceso a los adversarios estatales que los apoyen”, afirmó el secretario de Defensa.
Las declaraciones se producen pocos días después de una operación militar conjunta entre Estados Unidos y Ecuador contra organizaciones criminales, realizada tras la visita del comandante del Comando Sur, Francis Donovan.
Según Washington, desde septiembre pasado Estados Unidos ha bombardeado 44 embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico en el Pacífico y el Caribe, dentro de la operación denominada “Lanza del Sur”, que dejó al menos 150 muertos..
Seguridad y crisis global
La advertencia estadounidense llega en un momento de alta tensión geopolítica. La agenda de seguridad regional se desarrolla en paralelo al conflicto con Irán, un tema que también será abordado en la cumbre presidencial prevista para este sábado en Miami.
Washington sostiene que Teherán ha desarrollado redes de influencia en América Latina, incluyendo vínculos financieros con organizaciones como Hezbolá y con estructuras del narcotráfico en la región.
La reunión de mandatarios también se produce exactamente dos meses después de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, quienes enfrentan cargos penales ante un tribunal federal en Nueva York por delitos vinculados al narcotráfico y crimen organizado, un hecho que ha reconfigurado el escenario político regional..
Cumbre
En este contexto, Trump recibirá mañana en Miami a 12 jefes de Estado de América Latina en una cumbre destinada a consolidar una alianza hemisférica contra el narcotráfico, la migración irregular y el crimen organizado.
Entre los mandatarios confirmados se encuentra el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, cuya participación es interpretada como parte de un nuevo acercamiento entre La Paz y Washington después de años de relaciones tensas. También asistirán los presidentes de Argentina, Chile (mandatario electo), Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago.
La Casa Blanca ha señalado que el objetivo del encuentro es construir una coalición regional para promover “libertad, seguridad y prosperidad”, además de coordinar estrategias frente a la expansión del narcotráfico y la influencia geopolítica de potencias como China, una nación que tiene intereses concretos en varios países de la región.
La cita en Miami puede marcar un punto de inflexión en la arquitectura de seguridad del hemisferio, con Estados Unidos impulsando una cooperación militar más estrecha con países aliados para enfrentar las redes criminales que operan en América Latina.


















