A pesar del aumento de la producción y la caída de precios, el dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Instituto Nacional de Estadística (INE), muestra que la economía pasa por una ralentización, es decir el dinamismo de consumo se reduce y más aún con la selectividad de compras. Aunque no es mala, pero tampoco es tan bueno.
“Bolivia estuvo en estanflación (recesión e inflación) durante 2024 y 2025. Ahora, con inflación negativa (deflación), ya solo estamos en recesión. 19 años de ‘masismo’ nos van a costar un par de años para estabilizar”, escribió el ingeniero Andrés Pucci en su cuenta @andrespucci, luego de conocer el dato del IPC de febrero, que registró una cifra negativa de -0,62%.
Sostiene que la deflación no es algo bueno, es menos malo que la alta inflación. Un poco de inflación es saludable.
Para el economista e investigador Fernando Romero lo que pasó en febrero fue que los precios promedio bajaron respecto a enero, esto no significa que todo esté más barato que antes, sino que ese mes algunos precios clave retrocedieron.
“El mercado estuvo un poco más barato este mes, pero sigue siendo caro comparado con el año pasado”, asegura a tiempo de indicar que los alimentos pesan casi un tercio del gasto familiar, y en febrero se observó que el pollo registró una reducción de -5,9%, el tomate de -16,8%, la papa de -5,0% y la cebolla de -4,8%.
También se explica por una mayor oferta, una normalización tras precios altos o una menor demanda post fiestas.
Recordemos que Ipsos Ciesmori elaboró una encuesta a nivel nacional y los resultados del mismo señalan que la gente optó a seleccionar sus compras, esta situación no es de ahora sino viene de mucho atrás, debido a la caída de los ingresos y el incremento de los productos.
Advierte el economista que la situación presentada en febrero no es permanente, ya que cuando la oferta cae, los precios pueden subir nuevamente.
Además, explica que por el momento la caída de precios es bueno en el corto plazo porque alivia el gasto diario y la gente siente en los alimentos, a pesar de ello, en el fondo no alcanza debido a los últimos datos del registro de inflación que subió más que los sueldos.
“El poder de compra ya se perdió”, asegura Romero al indicar que “si el salario subió 5%, pero los precios registraron 17%, la familia sigue siendo más pobre, aunque un mes haya bajado el IPC.
La situación es real, aunque temporal, sostiene y detalla que los precios bajaron en el mercado y transporte, las causas profundas de la inflación siguen intactas. “No es una victoria contra la inflación, es solo una pausa”, apuntó.
Las causas de la inflación son: emisión monetaria en exceso, gasto público elevado e ineficiente, mercado del dólar deficitario, economía en recesión y baja productividad y las Reservas Internacionales registran baja liquidez.
Ahora viene otra amenaza, como la guerra en Medio Oriente entre Estados Unidos e Israel contra Irán, y el cierre del estrecho de Ormuz que amenaza a la oferta de petróleo al mundo, cuya situación podría impactar en Bolivia por el precio del crudo y el valor en los combustibles, productos que importa el país.
“Febrero fue un alivio. No es una solución. La inflación sigue siendo un problema serio. Si no se corrigen las causas de fondo, los precios volverán a subir. La inflación no se derrota con controles ni discursos, se derrota con orden fiscal, disciplina monetaria, dólares y producción”, concluye.


















