Bolivia expone ante la ONU pilares de la lucha contra el narcotráfico y las drogas sintéticas

Bolivia expuso ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) los cinco pilares de su política de lucha contra las drogas, sustentada en la evidencia científica, la proporcionalidad y el respeto a la diversidad cultural, con especial enfoque en frenar la expansión de las drogas sintéticas, promovidas por organizaciones criminales que operan “con lógica empresarial”.

“El problema mundial de las drogas ya no puede entenderse como un fenómeno aislado. Hoy enfrentamos una realidad compleja que conecta seguridad, salud pública, desarrollo sostenible, estabilidad financiera y gobernanza institucional. Las organizaciones criminales operan con lógica empresarial (…) Hoy el desafío más urgente es (evitar) la expansión de drogas sintéticas, la proliferación de precursores químicos y la explotación de cadenas globales de suministro. Allí debemos concentrar nuestros esfuerzos colectivos”, dijo ayer, en su intervención, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, durante la 69 sesión de la Comisión de Estupefacientes de la ONU.

Esta es la primera participación de Bolivia ante dicha comisión desde que Rodrigo Paz asumió el Gobierno, además, se da a pocos días de la participación del mandatario en la cumbre denominada, “Escudo de las Américas”, convocada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para la creación de una nueva “coalición militar” en Latinoamérica contra los carteles del narcotráfico.

La presencia de Bolivia en Viena también está marcada por los últimos reportes de incautación de droga sintética en Bolivia, como se reveló en la marihuana líquida, que se halló en una carga traída al país por Transportes Aéreos Bolivianos (TAB) desde Estados Unidos. Según el viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano, la sustancia estaría de paso por el país, para ser transportada hacia Brasil y Uruguay.

No obstante, en un reporte del 4 de febrero, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) halló extensas plantaciones y un laboratorio de “marihuana concentrada”, en el municipio de Toro Toro, del departamento de Potosí. Si bien no se lo puede descartar, el viceministro Justiniano señaló que en Bolivia no se reportaron casos del consumo de drogas sintéticas de ese tipo. Recordemos que en 2022 y 2023 también se registró el ingreso de cargamentos de pastillas, droga sintética, por medio de empresas de courier, pero procedente de España.

Viena

En su exposición, el ministro Oviedo precisó ante los representantes ante la ONU, que las organizaciones criminales diversifican los mercados, tercerizan servicios de producción y distribución, reinvierten el capital ilegal generado y explotan vacíos legales para mover los precursores químicos, principalmente.

Por otra parte, recordó que el narcotráfico se articula con el lavado de activos, el tráfico de armas, la trata de personas, los delitos ambientales y el contrabando.

En es sentido, Oviedo expuso los cinco pilares de lucha contra el narcotráfico asumida por Bolivia:

-Cooperación internacional y fortalecimiento institucional

-Control responsable de cultivos de hoja de coca con monitoreo permanente.

-Planificación estratégica y eficiencia operativa con apoyo tecnológico

-Prevención y tratamiento desde la salud pública, priorizando a jóvenes y mujeres

-Combate a las finanzas del narcotráfico para debilitar las redes criminales.

Oviedo señaló que las políticas internacionales deben basarse en evidencia científica actualizada, proporcionalidad y respeto a la diversidad cultural. “La ciencia debe orientar nuestras decisiones, no sustituirlas por narrativas simplificadas”, expuso.

El ministro mencionó que el Gobierno de Paz, busca consolidar las capacidades operativas, tecnológicas y de inteligencia para enfrentar estructuras criminales, consideradas sofisticadas.

Como un avance hacia esos objetivos, expuso que Bolivia ejerce actualmente la presidencia pro tempore del Comité Latinoamericano de Seguridad Interior (Clasi), lo que significa promover una mayor coordinación con mecanismos regionales y agencias internacionales para investigaciones conjuntas y operaciones coordinadas contra el crimen organizado transnacional.

Evaluación

La 69 sesión de la Comisión de Estupefacientes tiene como objetivo principal, analizar el reporte emitido en febrero por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), el cual revela que la producción mundial de cocaína experimentó un crecimiento del 34% en solo un año, superando las 3.700 toneladas en 2023.

El fenómeno fue atribuido por la JIFE a lo que ocurre en Colombia, país en el que se registró un crecimiento simultáneo tanto en la superficie de cultivos de coca como en la capacidad de los laboratorios para la producción de clorhidrato de cocaína.

Recordemos que, en el caso de Bolivia, el informe de Monitoreo de Cultivos de Coca 2024, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (Unodc) estableció que los cultivos de coca en Bolivia alcanzaron 34.000 hectáreas, lo que representó un incremento del 10% en comparación al 2023, cuando solamente se reportaron 31.000 hectáreas.

En criterio del viceministro Justiniano, el informe de la Unodc, sobre los cultivos en 2025, podría revelar un incremento de hasta 40.000 hectáreas.

Sourceel deber

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