Brasil puede impulsar industrialización del litio de Bolivia, Chile y Argentina

Autoridades del sector energético deberán analizar en qué estado se encuentra el proceso de producción de carbonato de litio a la fecha, debido a que el tiempo se acaba para aprovechar los recursos que tiene Bolivia para subirse al tren de la oferta de carbonato de litio. Brasil tiene el potencial para impulsar la industrialización en Bolivia, Argentina y Chile. Una norma ayudaría a facilitar su desarrollo.
El analista del sector minero de la Fundación Jubileo, Héctor Córdova, en entrevista con EL DIARIO, informó que Brasil está montando una fábrica de automóviles eléctricos -demandará baterías- y en vez de importar de China, podría incluir a Chile, Argentina y Bolivia, como proveedores para que todos salgamos ganando.

“Brasil podría convertirse en una locomotora y jalar la industrialización del litio en la región”, resaltó a tiempo de indicar que para que el país pueda ingresar, el actual gobierno debe realizar una evaluación y ver el estado del proyecto para ver si es viable que se lo concluya y si será posible la entrega de las 15.000 toneladas de carbonato de litio.

Para Córdova, las decisiones que debe tomar el Gobierno deben ser inmediatas y no esperar, de lo contrario se perderá la oportunidad de incluir a Bolivia en la cadena de producción del litio en la región.

El Ejecutivo anunció un proyecto de ley del litio, el experto indicó que se debe elaborar un plan estratégico que incluya un marco normativo, una modificación de las regalías que ya debería ser trabajada.

La pasada gestión, la Cadena televisiva DW de Alemania anunciaba que el precio alto no estaría por muchos años, debido al ingreso de nuevos proveedores de carbonato de litio al mercado mundial.

Mientras el entrevistado, recordó que, en noviembre de 2022, el precio de la tonelada de carbonato de litio bordeaba los 90 mil dólares; sin embargo, a mediados del año pasado el valor bajó a 8 mil y recientemente al parecer se estabilizó en 20 mil ante el movimiento realizado por China.

Estratégico
De acuerdo con el experto de la Fundación Jubileo, la explotación del litio está sujeto a factores externos, incluso geopolíticos, por cuestiones de poder. “Las potencias quieren este elemento, que es estratégico, como para nosotros y para otros hasta crítico”, dijo.

China está adelante ya que tiene toda la cadena de producción hasta llegar a las baterías, mientras Bolivia, a pesar de la gran reserva de litio que posee, la influencia del dragón asiático coloca al país en una situación medio débil de negociación, por el control que tiene.

“No estamos jugando en un terreno en el que tengamos ventaja, que haga pensar que vamos por buen camino, sino la situación es delicada. Nuestro país está postergado en el desarrollo de la cadena del litio”, lamentó.

Destacó el plan inicial que se tenía para llegar a la producción de baterías de litio, pero no llega a producir materia prima suficiente para la planta de carbonato de litio, que debía producir 15.000 toneladas.

Puntualizó que uno de los factores que llevó a esa situación, fue el déficit de materias primas, a esto hay que sumar que tampoco se conoce la calidad y en qué cantidad se produce.

Esa situación deja al país a la zaga de Chile y Argentina. Cada vez se volverá difícil la negociación para sacar mejor ventaja a favor de Bolivia.

Estudiar
Por otra parte, también mencionó la opinión de algunos representantes del departamento de Potosí, en especial del Salar de Uyuni, que se inclinan por el turismo en vez de la explotación del litio. Ante este panorama, Córdova recomienda estudiar como país conviene a Bolivia.

Reconoce que las reservas del litio que posee el país generan ventajas a la región, pero muy circunstancial, ya que las alternativas en reemplazar a este producto todavía no se plasmaron.

Ley
Con respecto al anuncio de impulsar una ley del litio por parte del Gobierno, sostiene que la norma debe responder a un plan de desarrollo. “Tiene (que haber un) plan estratégico que muestre con claridad a dónde se quiere ir con la explotación del litio y cuáles son las verdaderas posibilidades”, cuestinó.
Describió que el proyecto de ley necesita un plan de incentivos, gente preparada, que garantice que se va a cumplir con lo que se está soñando.

“Tiene que ser consecuencia de un plan bien elaborado, con la participación de varios actores de la región, académicos, industriales, inversores y el Estado. Todos deben participar en la elaboración de este plan y en la ejecución”, apuntó.

Por ejemplo, se debe cambiar algunas normas como la 928, que prohíbe la participación del sector privado en la producción de carbonato de litio. Recordó que la tecnología ha cambiado y está a disposición del sector privado.

Además, fue enfático en señalar que la ley debe incluir a los salares y a la salmuera, no sólo el litio ya que en estos hay muchos elementos que se pueden aprovechar.

Análisis
En los últimos cuatro meses, los precios del carbonato de litio e hidróxido de litio aumentaron más de 150%. En efecto, los precios actuales, según la calidad del producto, oscilan entre 16.000 y 22.000 $us/t. Esta recuperación de los precios se debe a la fuerte demanda de baterías para el almacenamiento de energías renovables, demanda que ayuda a compensar el lento crecimiento en los mercados de vehículos eléctricos, de acuerdo con el análisis de la Fundación Milenio, publicado a finales de enero de la presente gestión.

La limitación de la oferta de litio se debe, en parte, a las restricciones de suministro impuestas por China y también a los retrasos en la ejecución de proyectos por el endurecimiento de las condiciones del mercado.

El gobierno chino revocó 27 permisos de minería en la provincia de Jiangxi, como medida destinada a prevenir la sobreproducción y la deflación de precios observadas en los años 2023 y 2024, cuando cayeron desde 80.000 $us/t hasta niveles de 7.000 a 8.000 dólares la tonelada, subrayó.

El análisis coincide con lo de Córdova, en donde China tiene el control para subir o bajar precios del carbonato de litio en el mercado mundial.
Se estima que la demanda global a nivel mundial de baterías de litio para 2030 superará los 2.300 GWh. La gran demanda de baterías de iones litio para el almacenamiento de energías y la electromovilidad impulsa la demanda mundial de minerales de litio.

En el futuro los precios del litio serán influenciados por factores interdependientes: demanda creciente proveniente del almacenamiento de energías y la electromovilidad, presiones medio ambientales, reglamentaciones más estrictas, factores geopolíticos, logísticos y más innovación tecnológica, sostiene el documento.

El aumento en los precios del litio beneficia directamente a las empresas mineras. En Argentina, las acciones de la empresa francesa Eramet subieron 6% el 13 de enero. Su planta situada en Centenario Ratones tiene una capacidad de producción de 24.000 t/año y se planifica su ampliación a 30.000 t; entretanto, continúa incrementando su producción de carbonato de litio con tecnología EDL (Extracción Directa de Litio): su meta es producir de 4.000 a 7.000 toneladas este año.

Por otra parte, la Deutsche Bank mejoró la calificación de la compra de los productos de litio de las empresas Albemarle, SQM-Codelco y Lithium Argentina, considerando que las perspectivas son muy favorables por la tendencia alcista de precios spot y contractuales del litio, detalla el panorama del mercado.

Baterías para energías intermitentes
El mercado mundial de almacenamiento de energías renovables está en plena expansión. Según estimaciones de Wood Mackenzie, la demanda de almacenamiento de energías pasará de 13 GWh actual a 1.100 GWh en 2030. China ha construido una planta de almacenamiento de 500 MW en Tongliao utilizando baterías LiFePO4 (Litio-Ferrofosfato). En Europa, la suiza Phenogy inauguró en Bremen (Alemania), la primera planta de baterías de iones sodio que puede almacenar hasta 1 MWh. Esto muestra que la alternativa estratégica del empleo de baterías de sodio es perfectamente plausible.

El almacenamiento de energías renovables requiere de baterías seguras y eficientes; los costos de producción de las celdas de iones sodio serán de 40%-45% más económicos que el de las celdas de LiFePO4. Considérese que el sodio es 400 veces más abundante que el litio y barato, aunque presenta desafíos relacionados con la cadena de suministro no garantizada a gran escala, señala el análisis de la entidad.

La oportunidad para el país
El repunte de precios contrasta con el estancamiento de la minería boliviana del litio. La explotación del litio está encallada, atrapada por escollos y falta de claridad sobre el rumbo a seguir.

Afortunadamente, el debate sobre una nueva política del litio no está en punto muerto. La iniciativa más seria es la de la Fundación Milenio, que ha formulado una propuesta de Bases de una Política Nacional del Litio y Salares, acompañada de un Anteproyecto de Ley. La visión estratégica es transformar a Bolivia en un gran productor mundial y proveedor competitivo, participando en las cadenas de suministro de baterías y vehículos eléctricos. La piedra angular es la apertura a la inversión extranjera y la participación del sector privado, superando el monopolio estatal de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB).

La hoja de ruta consiste, en una primera etapa (5 a 7 años), en producir 80.000 Tn/año de carbonato e hidróxido de litio, con una inversión extranjera directa de 4.000 millones de dólares y el empleo de nuevas tecnologías de extracción directa. En una segunda etapa, la meta es expandir la producción hasta 200.000 Tn/año.
Mientras tanto, desde el lanzamiento de la Estrategia Nacional del Litio en Chile, el

Gobierno ha inyectado más de 166 millones de dólares en desarrollo productivo y tecnológico. La investigación en temas sociales y ambientales ligadas al litio, en cambio, solo ha recibido poco menos de 5 millones de dólares, reporta Barinia Montoya (Mongabay Latam).

En la inversión pública en ciencia, por cada peso asignado a temas sociales y ambientales, se van 33 a lo productivo, relegando la conservación a un segundo plano. La brecha en las inversiones da cuenta de que la promesa de balancear el componente productivo con el ambiental no se estaría cumpliendo, advierte la periodista.

Sourceel diario

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