Una nueva Ley de Hidrocarburos en Bolivia por sí sola, no impedirá el colapso energético que podría darse en algunos años, en el país, ante la declinación en la producción de gas natural y condensando.
“Por sí misma no”, respondió el investigador de la Fundación “Jubileo”, Raúl Velásquez Guzmán, ante consulta de si una nueva Ley impedirá el colapso energético al que se encamina Bolivia ante la declinación productiva.
Para “Jubileo” lo correcto sería primero aprobar una nueva Ley de Energía, de esa ley desprenderse la Ley de Hidrocarburos y la Ley de Electricidad. La de energía tendría que establecer inicialmente algunos principios básicos del sector en su integralidad.
Entre ellos seguridad energética, autarquía energética, acceso a energía, suficiencia energética, pero también debe establecer una ruta energética, de transición energética para ir cambiando la matriz energética de Bolivia, explicó.
Tanto la matriz de consumo energético, que actualmente tiene una dependencia del 80% de los hidrocarburos, pero también la oferta de energía que tiene cerca del 90% de dependencia de los hidrocarburos, siguió.
Pero además tiene que cambiarse la matriz eléctrica en el país, porque el 70% de la electricidad depende de los hidrocarburos, acotó para remarcar que todo ello tiene que partir de una nueva política energética.
De esa política desprenderse una nueva Ley de Hidrocarburos y una nueva Ley de Electricidad, confirmó, para agregar que la de Hidrocarburos tiene carácter de urgente porque será mejor que se reactive el sector cuanto antes.
No obstante, en ese marco tiene que tomarse en cuenta que hay una camisa de fuerza muy rígida que es la Constitución Política del Estado, sin embargo, la nueva Ley tendrá que mitigar esas restricciones que impone la Constitución, admitió.
Según el Presidente Rodrigo Paz, hasta fines de marzo podría tenerse la propuesta de nueva Ley de Hidrocarburos del Ejecutivo, que debe ser discutida en la Asamblea para su aprobación y su promulgación, debate incluso con actores civiles, sostuvo.
“Parte del corazón del problema de la Ley de Hidrocarburos es el régimen fiscal”, reconoció al referirse a la renta petrolera, regalías, el Impuesto Directo a los Hidrocarburos, las participaciones, todo eso tiene que ser debatido ampliamente.
RÉGIMEN FISCAL
El régimen fiscal es un tema fundamental por debatir, lo propio pasa con la institucionalidad, qué rol va tener YPFB, el sector privado, la ANH (Agencia Nacional de Hidrocarburos) el Ministerio de Hidrocarburos, entre otros.
Por la premura del tiempo seguramente el gobierno está priorizando la Ley de Hidrocarburos, añadió para destacar que para la Fundación es importante una Ley de Energía, que raye la cancha, que proyecte el sector energético, tanto hidrocarburos y electricidad.
Proyección en el largo plazo, 30 a 40 años y nuevas leyes sectoriales que permitan alcanzar esa visión, acotó.



















