El Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) entregó este martes, 17 de marzo, la autodeclaración sanitaria que reconoce a Bolivia como país libre de la enfermedad de Newcastle en aves de producción comercial, un paso considerado clave para impulsar futuras exportaciones del sector avícola.
La declaratoria fue oficializada mediante la resolución administrativa 273-2025, emitida el 10 de noviembre del año pasado, tras cumplir con los requisitos establecidos por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). El organismo internacional validó la información presentada por Bolivia y publicó el resultado el pasado 4 de marzo, confirmando el nuevo estatus sanitario del país.
El alcance de esta certificación aplica a aves de producción comercial, como gallinas ponedoras, pollos parrilleros y reproductoras. La enfermedad de Newcastle es causada por un virus altamente contagioso que puede provocar alta mortalidad en aves.
Desde el Senasag explicaron que el reconocimiento se logró gracias a la implementación de programas de vigilancia sanitaria, sistemas de alerta temprana, controles cuarentenarios para importaciones, medidas de bioseguridad en granjas avícolas y programas de vacunación a nivel nacional.
Durante el acto, representantes del sector avícola destacaron que la certificación representa un avance importante para el país.
“Es un momento muy importante para el sector avícola nacional. Es un trabajo coordinado que venimos realizando con el Senasag durante varios años y constituye la primera barrera sanitaria que vencemos en pro de la exportación”, señalaron desde la representación del sector.
Los productores indicaron que Bolivia cuenta actualmente con capacidad instalada ociosa que permitiría incrementar la producción sin afectar el mercado interno.
Según estimaciones del sector, solo en el rubro del pollo se podría casi duplicar la producción, lo que abriría la posibilidad de generar alrededor de $us 200 millones anuales en divisas a través de exportaciones.
No obstante, aclararon que la apertura de mercados no será inmediata. Tras la certificación sanitaria, el siguiente paso será negociar protocolos sanitarios con los países compradores y posteriormente avanzar en la fase comercial para colocar los productos en el exterior.
“El desafío ahora es sostener este estatus sanitario en el tiempo y seguir trabajando de forma coordinada entre el sector público y privado para abrir mercados”, indicaron los representantes del sector avícola.
El reconocimiento sanitario fortalece la imagen del país en materia de sanidad animal y se perfila como un impulso para la expansión del sector avícola y la generación de nuevas divisas para la economía boliviana.



















