Empresarios ven oportunidades de inversión y comercio con Brasil tras reuniones bilaterales

Las reuniones entre autoridades y empresarios de Bolivia y Brasil abrieron nuevas oportunidades de inversión y cooperación en sectores estratégicos como infraestructura, energía, agroindustria y turismo, informó el gerente de Relaciones Estratégicas de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), Luis Fernando Strauss.

Desde San Pablo, Brasil, el representante empresarial destacó que la agenda bilateral incluyó por primera vez en dos décadas la participación activa del sector privado boliviano en una delegación oficial, que acompañó al presidente Rodrigo Paz en su visita a Brasil.

Según Strauss, tras la firma de acuerdos entre el mandatario boliviano y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se desarrolló una jornada empresarial en la que se analizaron proyectos de integración regional y oportunidades de inversión entre ambos países.

Uno de los temas centrales fue la infraestructura de transporte. El ejecutivo señaló que Brasil comprometió financiamiento para la construcción de la carretera San Ignacio–San Matías y para otro tramo que conectará San Ignacio con Vila Bela, proyectos que buscan mejorar la integración logística y facilitar el comercio bilateral.

También se discutió el financiamiento y cooperación técnica para el dragado del canal Tamengo, en la hidrovía Paraguay–Paraná, así como la construcción de una línea de interconexión eléctrica entre la provincia Germán Busch, en Bolivia, y el estado brasileño de Mato Grosso do Sul.

En el ámbito energético, Strauss explicó que Brasil continúa siendo el principal comprador del gas boliviano, pero que ambos sectores privados analizan ampliar la cooperación hacia energías renovables, incluyendo proyectos eólicos, hidroeléctricos, solares, de biomasa e incluso hidrógeno verde.

En el sector productivo, el representante de Cainco indicó que existe interés de productores brasileños en invertir en Bolivia y compartir tecnología agrícola, particularmente a través de la estatal brasileña Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária (Embrapa).

“Brasil es uno de los mayores productores de alimentos del mundo y existe interés en desarrollar alianzas en cadenas productivas como carne, soya, azúcar y café”, explicó Strauss.

El ejecutivo también subrayó que el uso de biotecnología es clave para mejorar la productividad agrícola boliviana. Señaló que mientras Bolivia produce entre 2,3 y 2,4 toneladas de soya por hectárea, Brasil alcanza rendimientos de hasta 3,6 toneladas gracias al uso de eventos tecnológicos.

Asimismo, mencionó que inversionistas brasileños observan oportunidades en la ganadería boliviana y evalúan instalar frigoríficos en el país, atraídos por el potencial productivo y el menor costo de la tierra.

Otro tema abordado fue el control del contrabando en la extensa frontera bilateral, que supera los 3.400 kilómetros. Strauss indicó que se analizó implementar sistemas de control fronterizo integrados entre ambos países, apoyados en tecnología como drones y mecanismos de trazabilidad para las mercancías.

El ejecutivo también resaltó el potencial logístico del aeropuerto internacional Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, que podría funcionar como un hub regional para el oeste de Brasil, permitiendo exportaciones aéreas más rápidas hacia otros mercados.

Además, se discutieron oportunidades en turismo, considerando que Brasil cuenta con más de 200 millones de habitantes con mayor poder adquisitivo que el promedio boliviano. Entre los destinos con potencial para atraer visitantes brasileños mencionó el Lago Titicaca, el Salar de Uyuni y las Misiones Jesuíticas de Chiquitos.

Strauss señaló que otro factor clave para atraer inversiones será la aprobación de una nueva ley de promoción de inversiones que garantice seguridad jurídica a los inversionistas extranjeros.

La delegación empresarial boliviana estuvo integrada por representantes de diversas instituciones gremiales, entre ellas la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, cámaras industriales y comerciales, además de empresarios de sectores como logística, energía, telecomunicaciones y construcción.

“El balance de la jornada es muy positivo. Estamos al lado de una de las diez economías más grandes del mundo y tenemos una frontera enorme que debemos aprovechar para generar más comercio, inversión y desarrollo”, concluyó Strauss.

Sourceel deber

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