Economista advierte que vender oro del BCB daría liquidez temporal, pero no resolvería la escasez de dólares

La propuesta del Banco Central de Bolivia (BCB) de vender parte de sus reservas de oro para obtener divisas podría generar liquidez inmediata, pero no solucionará la escasez estructural de dólares en la economía boliviana, advirtió el economista Fernando Romero.

Según su análisis, la medida permitiría ganar tiempo frente a la presión cambiaria, aunque implicaría cambiar un activo estratégico de respaldo por liquidez temporal. “Vender oro puede dar oxígeno por algunas semanas o meses, pero no recompone la confianza por sí solo”, afirmó.

De acuerdo con datos del BCB al 6 de marzo de 2026, las Reservas Internacionales Netas (RIN) alcanzaban los $us 4.192,5 millones. Sin embargo, de ese total solo $us 383,2 millones corresponden a divisas, mientras que $us 3.737,6 millones están en oro, lo que evidencia una limitada disponibilidad de moneda dura para atender la demanda del mercado.

Romero también señaló que los recursos devueltos hasta ahora a los ahorristas —alrededor de $us 48 millones— representan apenas cerca del 2% del faltante estimado de dólares en el sistema financiero.

El economista explicó que el BCB busca impulsar una ley que permita convertir oro en divisas con el objetivo de apuntalar el tipo de cambio y atender la demanda de dólares. Entre los aspectos positivos, destacó que la medida podría incrementar de forma inmediata la liquidez y reducir temporalmente la presión sobre el mercado paralelo.

No obstante, advirtió que vender oro también implica riesgos. Entre ellos, la reducción del principal activo de respaldo del país y una posible señal negativa para el mercado si se percibe que el Gobierno utiliza reservas para sostener el tipo de cambio sin corregir desequilibrios fiscales y externos.

“El problema de Bolivia no es solo monetario, sino estructural”, sostuvo Romero. Explicó que la escasez de divisas está vinculada a más de una década de déficit fiscal y a la caída de ingresos por exportaciones, especialmente en el sector de hidrocarburos.

Ante este escenario, el economista recomendó aplicar un programa integral que incluya mayores incentivos a las exportaciones, atracción de inversiones y nuevas fuentes de ingreso de divisas. También planteó la necesidad de un ajuste fiscal y energético gradual para reducir la salida de dólares destinada a la importación de combustibles.

Finalmente, sostuvo que para normalizar el mercado cambiario y restablecer plenamente la disponibilidad de dólares en el sistema financiero se requerirían al menos $us 5.000 millones adicionales en divisas, un monto que —según señaló— no se alcanzaría únicamente con la venta de oro.

Sourceel deber

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