Anapo reporta un avance del 18% en la cosecha de soya y 130.000 h afectadas

El gerente técnico de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Richard Trujillo, informó que la campaña de cosecha de soya en Bolivia avanza con dificultades debido a las intensas lluvias registradas en las últimas semanas. La cosecha tiene un avance del 18% y reportan 130.000 hectáreas afectadas.

Trujillo señaló que las precipitaciones provocan pérdidas de producción y deterioro en la calidad del grano.

Según el reporte, de las cerca de 1,3 millones de hectáreas sembradas en esta campaña, se alcanzó aproximadamente un 18% de avance en la cosecha, una cifra similar a la del año pasado, cuando en el mismo periodo se registraba entre el 19% y 20%.

Sin embargo, las condiciones climáticas actuales complican significativamente el proceso.

Soya
Trujillo explicó que desde la segunda quincena de febrero y durante marzo se registraron lluvias superiores a los 400 milímetros en algunas zonas productivas, lo que provocó encharcamientos y desbordes de ríos como el Piraí y San Julián.

“Tenemos alrededor de 300 mil hectáreas afectadas que no van a rendir lo esperado y unas 30 mil hectáreas completamente perdidas, ya sea por inundaciones o por desbordes de ríos”, detalló el representante del sector a ATB.

Además de la pérdida de superficie, las lluvias impactan directamente en la calidad del grano.

El exceso de humedad provoca que la soya, una vez lista para cosechar, no pueda permanecer más de 10 días en el campo sin deteriorarse. Si vuelve a llover, el grano se hincha, pierde peso, se mancha o se deteriora; lo que genera importantes descuentos al momento de su comercialización en la industria.

Afectaciones
El dirigente también explicó que las condiciones del terreno dificultan el ingreso de maquinaria pesada para la cosecha, debido a caminos intransitables y suelos saturados de agua, lo que retrasa aún más la recolección del grano y aumenta las pérdidas para los productores.

Asimismo, recordó que la campaña tuvo un comportamiento climático irregular, con un periodo inicial de entre 20 y 25 días sin lluvias entre enero y febrero, seguido por precipitaciones intensas que terminaron afectando el desarrollo del cultivo.

Finalmente, Trujillo subrayó que la soya es un cultivo altamente sensible que requiere ser cosechado en el momento preciso. A diferencia de otros como el maíz, que permiten mayor margen de tiempo. En ese sentido, advirtió que las condiciones actuales representan un serio riesgo para la producción y la economía de los productores agrícolas.

Sourcela razon

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