El Ministerio de Obras Públicas informó este jueves que la Terminal Presidencial del Aeropuerto Internacional Viru Viru en Santa Cruz dejará de ser de uso exclusivo del Primer Mandatario y se habilitará para otros vuelos.
Mauricio Zamora, responsable de esa cartera, señaló que esta medida se asume con el objetivo de optimizar la infraestructura y descongestionar el tráfico de pasajeros.
La decisión la instruyó el propio presidente Rodrigo Paz Pereira, en el marco de una política orientada a poner los activos del Estado al servicio de la población.
“La Terminal Presidencial se concibió como un espacio exclusivo asociado al privilegio y al lujo. Hoy esa visión cambia: dejará de ser un espacio reservado y subutilizado para convertirse en una moderna terminal que ayudará a descongestionar el flujo de pasajeros”, explicó Zamora.
Viru Viru
La infraestructura se construyó en 2014, durante la gestión de Evo Morales, con motivo de la Cumbre del G-77. Desde entonces, su uso se limitó a autoridades como el propio Morales, Luis Arce y dignatarios extranjeros, registrando un promedio de apenas 15 operaciones anuales, según datos de Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos.
El espacio cuenta con salones ejecutivos, áreas de descanso, oficinas y ambientes exclusivos, características que ahora se aprovecharán para mejorar la operación aeroportuaria. Según el ministro, esta reconversión permitirá ordenar el sistema aeroportuario, optimizar los servicios y mejorar la experiencia de los usuarios.
Además, se prevé que la medida contribuya a generar mayores ingresos para el Estado, fortalecer el turismo. Así como proyectar una mejor imagen del país a nivel internacional.
“Cuando un aeropuerto funciona mejor, gana todo el sistema: los pasajeros, los operadores, el turismo y Bolivia. Lo que antes fue un símbolo de exclusividad, hoy se convierte en una herramienta de servicio, eficiencia y desarrollo”, remarcó Zamora.
La autoridad enfatizó que esta decisión responde a una nueva visión de gestión pública. En la que la infraestructura estatal deja de estar orientada al privilegio para convertirse en un motor de progreso colectivo.



















