La electromovilidad, que hasta hace poco parecía una tecnología lejana para el mercado boliviano, hoy se convierte en una realidad cada vez más tangible. Los vehículos eléctricos han llegado para quedarse en Bolivia, impulsados por la crisis energética actual y la creciente conciencia sobre la necesidad de alternativas de movilidad más sostenibles.
«El boliviano veía los autos eléctricos como algo muy lejano, como el futuro. Hoy por hoy es una necesidad», explica Fernando Arrien, gerente de operaciones de Viaggio, empresa del Grupo Roda que acaba de lanzar el modelo AION V, una SUV eléctrica que está generando gran expectativa en el mercado nacional. La marca premium de vehículos eléctricos AION es parte del grupo GAC, uno de los mayores fabricantes mundiales de vehículos eléctricos.
Un país que despierta
La escasez de combustibles que atraviesa Bolivia ha acelerado significativamente el interés de los consumidores hacia la electromovilidad. Según Arrien, ya hay vehículos eléctricos circulando por Bolivia desde hace cuatro o cinco años, pero es ahora cuando la población realmente está confiando en esta tecnología.
«Tenemos varios clientes que han reemplazado su vehículo a gasolina por uno eléctrico con total confianza», señala el ejecutivo, quien destaca que la principal ventaja actual es evitar las largas filas en los surtidores y la incertidumbre sobre la disponibilidad de combustible.
AION V, tecnología de punta
El AION V, desarrollado por el gigante chino GAC Motor, representa lo más avanzado en tecnología de electromoviliad disponible en Bolivia. Con una autonomía de 505 kilómetros con una sola carga, este SUV familiar puede cubrir la distancia entre La Paz y Cochabamba sin necesidad de recargar.
«Una carga completa en su domicilio le va a significar aproximadamente 32 bolivianos en su factura de luz para recorrer 500 kilómetros», explica Arrien, estableciendo una comparación contundente: «Con un vehículo a gasolina, esos mismos 500 kilómetros le costarían alrededor de 200 bolivianos». Esto significa que el costo operativo de un vehículo eléctrico representa apenas el 20% de lo que cuesta operar uno a combustión.
Carga y versatilidad
Uno de los aspectos más importantes de la AION V es su sistema de carga flexible. El vehículo incluye un cargador portátil que funciona como el de cualquier computadora, permitiendo cargarlo en cualquier toma corriente domiciliaria en aproximadamente 8 horas con el cargador de 7 kilovatios incluido.
Para quienes necesitan mayor velocidad, las electrolineras que está instalando ENDE en coordinación con las cooperativas eléctricas ofrecerán puntos de carga de 22 kilovatios, reduciendo el tiempo entre cuatro a cinco horas. «Muy pronto habrá en Bolivia electrolineras de corriente continua DC de hasta 120 kilovatios, donde podremos cargar el vehículo en 40 minutos de 0 a 100%», anticipa el gerente.
Contrariamente a lo que muchos podrían pensar, las empinadas calles paceñas no representan un desafío para la electromovilidad, sino más bien un escenario ideal. «En un motor eléctrico, el torque máximo está siempre permanente. El milisegundo que se presiona el acelerador, ya el motor entrega los 240 Nm de torque máximo», explica Arrien.
Esta característica, equivalente a tener 180 caballos de fuerza siempre disponibles, hace que el AION V acelere de 0 a 100 km/h en solo 7,9 segundos. Además, las condiciones climáticas de La Paz y Cochabamba, por ejemplo, son óptimas para el funcionamiento de las baterías del modelo.
Tecnología y seguridad
El AION V no solo destaca por su propulsión eléctrica, sino por su equipamiento tecnológico. Incluye 12 asistentes de seguridad a la conducción, sistema ADAS de frenado automático, cámaras 360°, y una característica única en Bolivia: 7 airbags, incluyendo uno entre los asientos delanteros para casos de volcamiento.
Con asientos ventilados y calefaccionados, techo panorámico, cargador inalámbrico de celular, Apple CarPlay inalámbrico y una pantalla de 14.8 pulgadas, el vehículo ofrece un nivel de equipamiento que supera a muchos vehículos de combustión de su categoría.
«Un vehículo eléctrico tiene muchísimas menos piezas que un vehículo de gasolina», destaca Arrien, explicando que las únicas piezas principales son el motor, la batería y el controlador. Esto se traduce en costos de mantenimiento significativamente menores: hasta los 100,000 kilómetros, solo requiere mantenimiento de suspensión y frenos.
Respuesta del mercado y proyecciones
El lanzamiento del AION V ha sido exitoso en las tres ciudades principales del eje troncal. «En Santa Cruz se vendieron las primeras unidades al día siguiente del lanzamiento, y en La Paz y Cochabamba llegamos a los lanzamientos con los vehículos prácticamente vendidos», señala el ejecutivo.
El Grupo Roda planea introducir tres modelos adicionales antes de fin de año, consolidando su apuesta por la electromovilidad en Bolivia. Con incentivos gubernamentales como descuentos impositivos, placas especiales azules, y paquetes crediticios atractivos de la banca, además de una garantía de batería de 8 años o 200,000 kilómetros, el futuro de la movilidad eléctrica en Bolivia luce prometedor.



















