Soya HB4, la biotecnología que está en etapa de prueba

La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) apresura las pruebas de aplicación de biotecnología en la producción de granos, especialmente soya y maíz.

Martín Mariani Ventura es especialista en HB4, una tecnología considerada una herramienta eficaz para el cambio climático, ya que es un gen de tolerancia a la sequía utilizada para el cultivo de soya en países como Argentina y Brasil.

Mariani, expositor del VI Congreso Internacional de la Soya, comentó que ya están realizando las pruebas de campo, para luego traer a los productores variedades adaptadas con esa tecnología, para hacer frente a los efectos del cambio climático.

“Lo que hace la tecnología HB4 es que los cultivos toleren de manera distinta la condición de sequía, por el cambio climático las lluvias son errantes y hay cambios de temperaturas muy bruscos. Con esta biotecnología le damos a la planta una defensa ante esa situación, es una herramienta para que el impacto sea menor”, detalló.

Cabe recordar que en noviembre de 2024, a través de una resolución, el Gobierno nacional autorizó a los productores agropecuarios el uso de la semilla de soya modificada HB4 en la campaña de verano. A partir de ello iniciaron las pruebas.

El especialista destacó que el HB4, además de tener tolerancia a la sequía, actúa contra los herbicidas para el control de malezas resistentes, que hoy se han desarrollado y han generado problemas a los productores. “Adiciona una herramienta de tolerancia al glufosinato de amonio, que permite controlar malezas de difícil control”, explicó.

Mariani se refirió a la resistencia que hay en algunos sectores en torno al uso de biotecnología, una discusión que, considera, se generó por una falta de información.

“Hoy, la biotecnología HB4 se encuentra sembrada en Argentina y Brasil. En sí, lo que hace es producir de una manera más eficiente, reduciendo el uso de agroquímicos, generando más sustentabilidad, pudiendo permitir la rotación de cultivos. Lo que creemos es que la desinformación hace que haya un preconcepto en contra de la biotecnología”, recalcó.

Según el especialista, en Argentina hay unas 100 mil hectáreas cultivadas con HB4, y en Brasil también se experimentará su aplicación con trigo.

En cuanto a su costo económico, asegura que hay un valor agregado más grande para el productor. “Obviamente la compañía tiene que recuperar su inversión, pero no es un costo excesivo, se repaga tranquilamente con la ganancia que va a tener el productor por usar esta tecnología”.

Y aunque en Bolivia ya se aprobó el uso de este tipo de biotecnología en la producción de soya, Marini cree que el país está atrasado a comparación del resto de los países de la región, como Paraguay, Uruguay, Brasil o Argentina.

Expectativa por el uso de la variedad de soya

Jaime Hernández, gerente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), indicó que existe expectativa entre los productores por la implementación de la variedad HB4, considerando que en países del Mercosur esta tecnología ya ha sido aprobada para la soya y trigo.

“En caso de Bolivia, ya tenemos aprobado el HB4 para soya y tenemos la expectativa de que a partir de esta campaña de la verano vamos a empezar a introducir materiales genéticos, variedades, ya sea de Argentina o de Paraguay para que podamos identificar qué genética se adapta a nuestras condiciones de suelo”, dijo Hernández, al recalcar que la idea es desarrollar semillas para una producción comercial.

Según el gerente de Anapo, si todas las pruebas salen en los tiempos esperados y considerando que aún falta validar la genética y variedades de semillas, es muy posible que entre el 2027 o 2028 se tenga una producción comercial de soya HB4.

Mientras que para el trigo HB4, aún se deben realizar las pruebas de riesgo, un proceso que debe llevar al menos tres campañas.

Cabe recordar que la biotecnología es parte de la agenda productiva que propuso Anapo a las autoridades que resulten electas.

SourceEl País

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