Tras el acuerdo alcanzado por el Gobierno y la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB), el analista financiero y exprecandidato a la presidencia, Jaime Dunn, destacó que la determinación de retirar la subvención a los combustibles se haya mantenido por ser una medida necesaria, sin embargo, cuestionó que los sectores movilizados no defiendan un argumento económico, sino un mecanismo de poder prebendal y corrupto.
A través de sus redes sociales, Dunn se refirió al acuerdo que permitió el levantamiento de medidas de presión por parte de la COB y sus afiliados, a cambio de la abrogación del DS 5503, lamentando que la presión sindical ligada a intereses organizados y violentos, confirme que Bolivia no está gobernada por la ley ni por el ciudadano.
“Lo determinado para la subvención de combustibles se mantiene porque era inevitable. Pero en el plano político, la COB obtiene la victoria y el mensaje es claro: el modelo masista se ajusta, pero no se toca, demostrando que el sistema prebendal y corrupto sostenido por estructuras sindicales sigue intacto”, sostuvo.
En su criterio, una “izquierda fracasada”, encabezada por la COB, no defendió un argumento económico, sino defendió un mecanismo de poder y midió al gobierno.
“Seamos claros: un país donde corporaciones violentas deciden políticas de Estado no atrae inversión: la expulsa. Además, queda claro que en Bolivia el problema no es técnico: es moral. Bolivia no es pobre, ha sido empobrecida por la captura del Estado por minorías que viven del esfuerzo ajeno”, finalizó el líder liberal, asegurando que la salida a la actual situación no es administrar la decadencia del estatismo, sino desmontarlo.



















