Gasolina defectuosa: cómo enfrentaron algunos países la compensación frente al reclamo de conductores

La crisis por la mala calidad de la gasolina comercializada en algunas regiones de Bolivia, ha escalado de una queja técnica a una demanda social con presión en las calles y reclamos de compensación directa. Conductores y gremios del transporte aseguran que el combustible vendido en estaciones ha producido fallas mecánicas en motores, bombas y filtros, con costos que llegan hasta los $us 6.500 por reparación en casos graves.

Los sindicatos de transportistas no solo advierten sobre los daños —que según el Colegio de Ingenieros Mecánicos afectan al 60 % de vehículos en talleres por fallas atribuidas al combustible— sino que demandan respuestas claras: “Queremos que nos compensen por este error”, declaró Agustín Zambrana, vicepresidente del Comité pro Santa Cruz, exigiendo modalidades de resarcimiento, sea económico o por vía de impuestos.

Ante la creciente presión, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, anunció que el Gobierno activará un “seguro solidario” para cubrir los daños ocasionados por el uso de gasolina denominada “desestabilizada”.

Según Medinaceli, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), en coordinación con aseguradoras, habilitará un mecanismo por el cual los propietarios de vehículos afectados acudirán a talleres habilitados para verificar técnicamente si el daño fue causado por el combustible y, de confirmarse, la cobertura asumirá directamente los costos de reparación, sin entrega de dinero en efectivo.

Aunque no brindó mayores detalles, Medinaceli explicó que este esquema busca responder a uno de los reclamos clave de los transportistas, quienes advirtieron con paros si no se atendían sus demandas y expusieron vehículos con partes dañadas en protestas frente a oficinas del sector.

La autoridad subrayó que la gasolina defectuosa habría provenido de tanques con residuos técnicos heredados de gestiones anteriores, lo que ahora se está corrigiendo con controles más estrictos.

Casos similares en otros países

Aunque en Sudamérica no abundan casos de compensaciones oficiales por mala calidad de combustible tan publicitados como el boliviano, experiencias globales y en otros países muestran respuestas diversas frente a problemas de combustible defectuoso:

1. Egipto (2025): compensaciones por combustible defectuoso

En mayo de 2025, el Ministerio de Petróleo y Recursos Minerales de Egipto ofreció compensaciones de hasta 2.000 libras egipcias (aprox. $us 60-70) a conductores cuyos vehículos sufrieron daños por gasolina defectuosa, siempre que presentaran pruebas de propiedad y facturas de reparación.

Según el sitio Egypt Oil & Gas, el gobierno habilitó un portal y número de atención para tramitar estas compensaciones, lo que representa un mecanismo de pago directo ante fallas comprobadas del producto vendido.

2. Canadá (2004): acuerdo legal por gasolina defectuosa

En un caso histórico, consumidores en Canadá alcanzaron un acuerdo de demanda colectiva contra Shell Canada tras la venta de gasolina con aditivos que dañaron sistemas de combustible de vehículos entre 2001 y 2002. Bajo el acuerdo, Shell compensó a propietarios cuyos vehículos sufrieron fallas atribuibles al combustible comprado dentro de un periodo definido por la corte.

De acuerdo con información de la Asociación de Protección del Automóvil de ese país, este tipo de resolución judicial —mediante class action suits o demandas colectivas— ha servido en países con marcos legales robustos para asegurar compensaciones económicas por productos defectuosos, aunque requiere procesos largos y técnicos, a diferencia de una intervención estatal directa.

Comparaciones útiles

La respuesta del Gobierno boliviano de activar un seguro solidario guarda similitud con mecanismos donde no se entrega dinero directamente al usuario, sino que se gestiona la atención del daño con criterios técnicos específicos. El modelo egipcio, en cambio, obliga a presentar facturas y documentación formal, lo que en mercados donde la reparación es mayoritariamente informal, puede limitar la accesibilidad.

La experiencia canadiense, aunque de otra escala socio-legal, demuestra que la compensación por combustible defectuoso puede tomar la forma de acuerdos judiciales si no hay respuesta oficial inmediata.

En Bolivia, el anuncio de Medinaceli busca justamente evitar litigios masivos al canalizar las reparaciones por un seguro concertado desde el Gobierno y YPFB.

Los expertos han mencionado que el éxito del seguro solidario dependerá de la claridad de los criterios técnicos, la habilitación de talleres de confianza y la rapidez con la que las autoridades procesen las solicitudes.

Sourceel deber

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