Según una comunicación emanada de la Dirección General de Comunicación Estratégica del Estado, el presidente ejecutivo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, se trasladó a Asunción, en Paraguay, junto a un equipo multidisciplinario de auditores y abogados para realizar una inspección directa a las oficinas de la empresa Botrading
Todo en el marco de las investigaciones que lleva adelante la estatal petrolera.
La acción forma parte del proceso de reestructuración institucional de YPFB, que incluye la revisión de operaciones y contratos realizados en gestiones pasadas. Según la estatal, las pesquisas apuntan a esclarecer presuntas irregularidades vinculadas a una red de corrupción que habría generado daños millonarios a las arcas del Estado.
Desde la capital paraguaya, Akly confirmó que decidió encabezar personalmente la inspección con el objetivo de revisar documentación, cuentas bancarias y registros administrativos de la empresa investigada, la cual habría operado al margen de la normativa boliviana para desviar recursos estatales.
Botrading
“Por primera vez se conoce dónde operaba esta empresa y desde dónde se realizaban negociados que por tantos años perjudicaron al país. Estamos haciendo todo el relevamiento de información”, afirmó la autoridad.
De acuerdo con el titular de YPFB, Botrading fue constituida fuera de Bolivia con el objetivo de evadir los procedimientos de contratación establecidos por la estatal petrolera. Explicó que una de las principales diferencias en las operaciones radicaba en las condiciones de pago.
“La diferencia tiene que ver con la forma de pago. Compraban combustibles al contado, entregaban el producto y se pagaba el mismo día. En nuestros contratos habituales, los pagos tienen plazos de hasta 120 días, lo que genera un diferencial financiero importante”, explicó Akly.
Según la investigación preliminar, la empresa intermediaria se aprovechó de ese diferencial para obtener ganancias indebidas. Aunque los montos exactos del daño económico aún se encuentran en proceso de cuantificación. Las pesquisas también alcanzan a más de 30 personas, entre ellas exautoridades, directores y expresidentes de la estatal en gestiones anteriores.
Dato
El presidente de YPFB indicó además que la empresa atraviesa un proceso de reordenamiento institucional, que derivó en la desvinculación de más de 400 funcionarios, presuntamente implicados en filtración de información y actos de sabotaje interno.
“Durante años la empresa fue mal utilizada. Queremos gente técnica, proba y comprometida con la reconstrucción de YPFB”, sostuvo.
Akly también informó que la estatal heredó una deuda aproximada de 900 millones de dólares con proveedores internacionales de hidrocarburos, situación que actualmente se encuentra en proceso de regularización mediante gestiones diplomáticas y comerciales. Según la autoridad, estas acciones ya permitieron recuperar la confianza de los suministradores internacionales y garantizar la continuidad del abastecimiento de combustibles en el país



















