El mercado chileno podría convertirse en el próximo destino para la carne bovina y los productos lácteos de Bolivia. Óscar Mario Justiniano, ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, informó que el proceso sanitario y comercial para exportar estos productos se encuentra en su etapa final.
Justiniano sostuvo que la posible apertura del mercado chileno es el resultado de gestiones bilaterales que se intensificaron desde 2023 y 2024, cuando el Servicio Agrícola y Ganadero de Chile inició evaluaciones sanitarias a la producción boliviana. Estos procesos incluyen inspecciones a predios ganaderos, laboratorios y plantas procesadoras para verificar el cumplimiento de los estándares internacionales de inocuidad y sanidad animal.
Un paso clave fue el reconocimiento del estatus sanitario de Bolivia por parte de Organización Mundial de Sanidad Animal, que certificó al país como libre de fiebre aftosa con y sin vacunación, condición indispensable para acceder a mercados exigentes como el chileno.
Este estatus sanitario ha sido considerado un punto de inflexión para la ganadería nacional, ya que abre la posibilidad de ampliar la presencia boliviana en el comercio internacional de proteína animal.
Diversificación de mercados
El ministro Justiniano explicó que Bolivia contaba hasta ahora con cuatro mercados externos para su carne bovina y que recientemente se sumó Paraguay como nuevo destino, mientras que Chile podría convertirse en el siguiente.
Según la autoridad, la apertura de nuevos mercados no necesariamente implica un aumento inmediato en el volumen exportado, sino que permite a los productores contar con más opciones comerciales y colocar su producción en aquellos países donde los precios sean más competitivos.
De acuerdo con estimaciones del sector ganadero, Bolivia produce alrededor de 350.000 toneladas de carne bovina al año, de las cuales entre 10% y 12% se destina a la exportación, principalmente a mercados de Asia y la región.
La diversificación de destinos es considerada estratégica para el sector, ya que reduce la dependencia de un solo mercado y mejora el poder de negociación de los exportadores.
Exportación de lácteos
Las negociaciones con Chile también abarcan la venta de leche fluida y derivados lácteos, un rubro en el que Bolivia busca consolidar su presencia regional.
Para ello, empresas del sector lácteo —incluidas industrias estatales y privadas— deben cumplir con estrictos protocolos sanitarios y de trazabilidad exigidos por las autoridades chilenas, que evalúan aspectos como infraestructura, control de calidad y manejo de residuos durante las auditorías técnicas.
La habilitación de este mercado permitiría ampliar la demanda para la producción lechera boliviana, particularmente en regiones productoras como Santa Cruz y Cochabamba.
Nuevo mercado para la carne boliviana
En paralelo, el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) confirmó recientemente que la carne bovina boliviana cumplió los requisitos sanitarios exigidos por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal de Paraguay, lo que habilita oficialmente las exportaciones hacia ese país.
Según el Senasag, este nuevo mercado confirma que la producción ganadera boliviana cumple estándares internacionales de sanidad e inocuidad alimentaria, lo que abre oportunidades comerciales para el sector y genera nuevas perspectivas de ingresos para los productores.
La eventual apertura del mercado chileno consolidaría la estrategia del Gobierno de ampliar destinos para los productos agropecuarios bolivianos, en un contexto en el que el sector busca mayor inserción en el comercio regional.



















