Saltaron a la lid. Otto Ritter y Juan Pablo Velasco debatieron este domingo en medio de alusiones personales, además de cuestionamientos a la configuración de alianzas para llegar a la Gobernación de Santa Cruz. Aún así, ambos expusieron sus planes en materia de economía, integración, salud y educación, además de medioambiente con miras al balotaje de este domingo 19 de abril.
El cara a cara, organizado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) en el marco de debates simultáneos en cinco regiones del país, se desarrolló en instalaciones de la Fexpocruz, bajo un formato diseñado para priorizar propuestas. Sin embargo, el tono se fue endureciendo conforme avanzaron los bloques temáticos, especialmente cuando ambos candidatos pasaron de exponer planes a interpelarse directamente.
Velasco de 39 años de edad, representante de la alianza Libre, apostó por proyectar una visión de futuro basada en su experiencia empresarial. Eso sí, comenzó exigiendo que Otto se disculpe de Paola Aguirre, la candidata a vicegonernadora de su alianza, por las expresiones calificadas de machistas.
Luego defendió su capacidad de generar empleo y dinamizar la economía, afirmando que su gestión podría escalar logros del sector privado al ámbito público. “Imagínense el impacto que podemos hacer a gran escala desde el sector público”, sostuvo, en un intento por posicionarse como un liderazgo moderno frente a su adversario, un abogado de 62 años con recorrido en la política local.
Otto Ritter, en cambio, apeló a una narrativa más política y territorial, insistiendo en su propuesta de transformar Santa Cruz en “la nueva Dubái de América Latina”, con un ambicioso plan de generación de empleo que, según dijo, alcanzaría al menos un millón de fuentes laborales. Su discurso buscó conectar con una idea de desarrollo estructural, anclada en obras y expansión económica.
El candidato de Santa Cruz para Todos reclamó la viabilidad de la propuesta de Jp Velasco alegando que la misma estaba desconectada de la realidad. Por ejemplo, cuestionó la construcción de «un tren bala» por la velocidad en la que podría vincular Montero y la capital cruceña.
«La tierra plana»
Pero el debate no tardó en desviarse del terreno programático. Uno de los momentos más llamativos se produjo cuando Velasco cuestionó a Ritter por una afirmación histórica. “¿De dónde sacó que Cristóbal Colón dijo que la tierra es plana?”, lanzó, apelando incluso a los internautas para verificar la información. La respuesta de Ritter fue inmediata, aunque imprecisa: sostuvo que Colón había demostrado que la Tierra era redonda, lo que abrió un flanco de crítica que se viralizó en redes.
Ese intercambio marcó el tono de lo que vendría después: un debate cada vez más confrontacional. Ritter pasó a cuestionar directamente la consistencia del plan de gobierno de su rival. Aseguró haber revisado sus plataformas digitales y afirmó que encontró páginas “en construcción” o con contenido insuficiente. “Como vos, en construcción, tu proyecto”, disparó, en una de las frases más duras de la noche.
Velasco respondió defendiendo la existencia y contenido de su programa, señalando que sus propuestas están registradas oficialmente y que incluyen alternativas de financiamiento y desarrollo sostenible. En el eje medioambiental, por ejemplo, planteó el uso de bonos de carbono como una vía para generar ingresos y proteger los recursos naturales, advirtiendo que Santa Cruz no puede “dejar pasar la ola” de oportunidades globales, como ocurrió —según dijo— con el litio en el país.
Ritter no cedió en ese punto y replicó que esos mecanismos ya están contemplados en su propio plan, cuestionando nuevamente la coherencia de las propuestas de Velasco. El intercambio evidenció dos enfoques distintos. Uno orientado a innovación financiera y sostenibilidad, y otro más centrado en planificación tradicional y ejecución de proyectos.
Sin embargo, el momento más tenso llegó cuando el debate derivó en acusaciones políticas. Ritter puso en duda las alianzas de Velasco, mencionando a figuras vinculadas con su entorno y sugiriendo nexos con casos de corrupción. “¿Por qué estás con esa gente? Decile eso a Santa Cruz”, lanzó, elevando el tono del intercambio. Otto intentó vincular a JP con las propuestas de Jhonny Fernández y del concejal Juan Carlos Medrano.
Velasco, por su parte, intentó reconducir el debate hacia un terreno más institucional, llamando a mantener el respeto y a centrarse en propuestas. “Hablemos con la verdad”, insistió, en medio de un clima cada vez más cargado.
El cruce constante entre ambos candidatos contrastó con las reglas establecidas por el TSE, que prohibían expresamente los ataques personales y buscaban un debate centrado en ideas. Aun así, la dinámica de preguntas, réplicas y dúplicas terminó exponiendo las diferencias de fondo entre dos perfiles políticos opuestos. La del empresario tecnológico que irrumpe en la política y el abogado con trayectoria en el ámbito público.
Más allá de los momentos de tensión, el debate confirmó que la elección en Santa Cruz sigue abierta. La diferencia menor al 2% registrada en la primera vuelta dejó un escenario altamente competitivo, donde cada intervención puede inclinar la balanza.
A siete días de la votación, Ritter y Velasco dejaron claro que la disputa por la Gobernación no será solo de planes, sino también de narrativa, credibilidad y confrontación directa. El electorado cruceño tendrá la última palabra.



















