Sector hidrocarburos, camino a reestructuración y competitividad

Con la puesta en marcha de una normativa para la importación de gasolina y diésel a cargo de los privados para consumo propio o comercialización, el sector de hidrocarburos va camino a la reestructuración y competitividad, ya que el mercado nacional será abastecido por empresas y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Esperan la normativa específica para arrancar en agosto.
La Fundación Jubileo realiza en análisis del Decreto Supremo 5644, que autoriza la importación de gasolina y diésel a privados para consumo propio y también para su comercialización, pero a precios de mercado.
Dirigentes del transporte indicaron que la medida va en consonancia con lo que pasa en los países vecinos, ya que el combustible no falta, se vende a precios de mercado y que puede variar de un día para otro, para arriba o para abajo.
Autoriza la importación (aunque de manera excepcional) de gasolinas, diésel, jet fuel, kerosene, agro fuel, Gas Licuado de Petróleo (GLP), aceites y otros, quita a YPFB el monopolio en la importación de estos derivados, la parte positiva.
Asimismo, establece que las empresas privadas que importen los carburantes citados anteriormente pueden comercializar los mismos a precio de mercado, lo que permite que estos actores obtengan una utilidad por esta actividad y, por otra, disminuye la presión sobre la demanda de divisas que realizaba YPFB al Banco Central de Bolivia (BCB) como actor monopólico.
El decreto establece que YPFB podrá seguir importando estos combustibles y vendiéndolos a los precios establecidos en el DS 5516, es decir, 6,96 Bs/Lt en el caso de la gasolina y 9,8 Bs/Lt el diésel. De este modo, aquellos sectores de la población que no puedan pagar el precio de mercado al que vendan las empresas privadas podrán seguir accediendo a los combustibles importados por la estatal petrolera a los precios mencionados, explica el documento de la Fundación Jubileo.
“Establece la categoría de gran consumidor (Graco) para personas naturales o jurídicas con un consumo exclusivamente propio, igual o superior a 20.000 litros al mes, a quienes YPFB podrá comercializar combustibles”, señala.
Esos elementos positivos contribuirán a paliar la crítica situación en la que se encuentra el abastecimiento de combustibles en el país, resultado de una mala política sectorial sumada a una gestión deficiente de 20 años que no cuidó la seguridad y autarquía energética de largo plazo, sostiene Jubileo.
Pero también nombra desafíos pendientes para que la propuesta gubernamental pueda ser aplicada sin dificultades.
Uno sería la implementación y el fortalecimiento de los mecanismos de control por parte de YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para impedir que el combustible importado por la empresa petrolera nacional pueda ser destinado al contrabando (al exterior) o a mercados negros al interior del país a un precio superior.
También queda pendiente la implementación de un mecanismo automático para el ajuste de precios a los cuales YPFB vende combustibles. “Una lección aprendida para el país debe ser que los precios de estos energéticos, mayormente importados, no deben depender de la voluntad de una autoridad de turno ni pueden fijarse sin un respaldo financiero”, apunta.
Jubileo detalla que queda pendiente el debate nacional sobre el ajuste al precio del gas natural en el mercado interno, tanto frente a la necesidad de reactivar la exploración en el sector hidrocarburos, como ante la urgencia de impulsar la generación eléctrica a partir de fuentes renovables, las cuales hoy no pueden competir con las termoeléctricas que se alimentan de un gas natural subvencionado.
La normativa abre la oportunidad para que sindicatos de transporte puedan formalizar su situación empresarial y de esta forma acceder como Gracos a combustible importado por YFPB y, eventualmente, a fondos de financiamiento al transporte público masivo, puntualiza el análisis de Jubileo.
Interés y competitividad
Mientras tanto, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Eduardo Olivo, dijo a los medios de prensa que hay interés de 50 empresas en importar combustibles; similar cifra sostuvo la ejecutiva de Asosur Santa Cruz, Susy Dorado, quien anunció que la venta se iniciaría a partir del 6 de agosto, una vez que se tenga la reglamentación.
Olivo indicó que hay surtidores que expresaron interés en importar combustibles.
“El DS 5644/2026 llegó en buen momento. Con precios bordeando los 65 dólares (el barril), sector privado boliviano puede competir sin problemas con el diésel de YPFB. No tanto así con gasolina, pero aun así se tiene ventaja de la calidad y garantía de suministro frente al desabastecimiento de YPFB”, aseguró el consultor energético Álvaro Ríos Roca en su cuenta @alvaroriosroca.
Reestructuración
Mientras tanto, el ministro de Economía y Finanzas, José Gabriel Espinoza, aseveró, a los medios de comunicación a mediados de semana, que se aplicará una reestructuración en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos. Sectores productivos denunciaron corrupción en la petrolera estatal.
“Tenemos que ir a un escenario en el que vengan capitales extranjeros, pero también fortalecer YPFB para que deje de ser un negocio de unos pocos, como ocurrió con la familia de Luis Arce y como fue manejada durante el gobierno de Evo Morales. Esto no puede continuar, por eso estamos reformulando toda la empresa y modificando la estructura de comercialización”, dijo la autoridad en contacto con los medios.

Sourceel diario

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