San Ignacio de Velasco celebra este 31 de julio sus 278 años de fundación con una realidad que trasciende la conmemoración histórica. La capital de la provincia Velasco consolida su posición como uno de los principales polos productivos de la Chiquitania, apoyada en una ganadería de alta genética, una creciente actividad comercial y una ubicación estratégica que la conecta con Brasil y con el resto del departamento.
Esa transformación encuentra una de sus mayores expresiones en la Fexposiv 2026, la feria multisectorial que durante esta semana reúne a más de 220 empresas y más de 440 ejemplares bovinos de alto valor genético. La muestra no solo exhibe el potencial pecuario de la región, sino que también genera un importante movimiento económico mediante remates, negocios y la participación de productores, empresarios y visitantes de distintos puntos del país y del exterior.
El presidente de la Asociación de Ganaderos de San Ignacio (Asogasiv), Emilio Peña, señaló que la versión pasada generó alrededor de Bs 22 millones en negocios directos y que este año la expectativa es superar ampliamente esa cifra. Explicó además que la feria moviliza la economía local al punto de que la capacidad hotelera de San Ignacio resulta insuficiente y obliga a los visitantes a hospedarse también en San Miguel y San Rafael de Velasco, reflejando el impacto que el evento tiene sobre toda la provincia.
La apuesta productiva también se refleja en la calidad de los animales en exposición. La feria incorpora por primera vez un espacio dedicado al ganado lechero, desarrolla siete remates élite y realiza juzgamientos a cargo de especialistas internacionales. Para Peña, ese crecimiento demuestra que la genética desarrollada en Bolivia ya compite con éxito en los principales escenarios de Brasil, referente mundial de la raza cebuina, consolidando a San Ignacio como uno de los centros ganaderos más importantes del país.
Para la presidenta de la Asamblea Legislativa Departamental, María René Álvarez, nacida en San Ignacio, el municipio dejó de ser un referente exclusivamente patrimonial para convertirse en un centro de integración regional
Destacó que la ciudad mantiene una conexión permanente con Brasil y concentra una intensa actividad comercial, mientras preserva uno de los templos misionales más representativos de la Chiquitania. En ese contexto, sostuvo que el desarrollo futuro dependerá de mejorar la infraestructura vial para acompañar el crecimiento económico y fortalecer el turismo y la producción.
La consolidación de San Ignacio también pasa por mejorar su conectividad. La dirigencia regional considera prioritaria la conclusión del tramo San José-San Rafael y el impulso a la carretera hacia Santa Ana de Velasco, declarada de prioridad departamental por la Asamblea Legislativa. La meta es integrar plenamente uno de los principales destinos del circuito misional y facilitar el transporte de la producción ganadera, agrícola y comercial hacia los mercados nacionales y la frontera con Brasil.
San Ignacio encara ahora el reto de consolidar la infraestructura que demanda su crecimiento. La mejora de la red vial, la integración con Brasil y el fortalecimiento de la actividad ganadera y turística, aparecen como las prioridades de un municipio que ya no solo es reconocido por su legado misional, sino también por el dinamismo económico que impulsa en la Chiquitania.



















