Están llegando menos dólares a Bolivia por remesas. Durante el primer semestre de 2026, los bolivianos que viven y trabajan en el exterior enviaron 541 millones de dólares, una cifra 14,1% menor a la registrada en el mismo periodo del año pasado.
Son 89 millones de dólares menos en apenas un año. Entre enero y junio de 2025 habían ingresado 630 millones de dólares, mientras que en igual periodo de 2024 fueron 643 millones de dólares.
La comparación muestra que la caída se aceleró este año. En dos años, Bolivia dejó de recibir 102 millones de dólares por remesas durante el primer semestre.
Hasta mayo, los envíos desde el exterior sumaban 459,9 millones de dólares. Con los 541 millones de dólares reportados ahora por el Banco Central de Bolivia (BCB), se calcula que solo en junio ingresaron alrededor de 81,1 millones de dólares.
Santa Cruz recibe la mayor parte
Hay otro dato que sobresale: Santa Cruz recibe casi seis de cada diez dólares que llegan al país por remesas.
Entre enero y junio, el departamento captó 321 millones de dólares, el 59,3% del total nacional. Cochabamba quedó bastante más atrás, con 131 millones de dólares (24,2%), y La Paz recibió 44 millones de dólares (8,1%).
Los tres departamentos concentran más del 90% del dinero que los bolivianos envían desde el exterior.
La mitad llega desde España
España continúa siendo el principal origen de las remesas que recibe Bolivia. Los datos disponibles hasta mayo muestran que desde ese país llegaron 232 millones de dólares, poco más de la mitad del total acumulado hasta entonces.
Estados Unidos ocupaba el segundo lugar, con 69,5 millones de dólares, seguido por Argentina ($us 24,1 millones), Chile ($us 23,9 millones) y Perú ($us 17,3 millones).
Menos remesas en un momento de necesidad de dólares
La caída ya había comenzado a sentirse el año pasado. En todo 2025 ingresaron $us 1.231 millones por remesas, frente a los $us 1.255 millones recibidos en 2024.
Pero el descenso registrado durante los primeros seis meses de 2026 es mucho más marcado: 14,1% en un año.
Las remesas son dinero que llega directamente a las familias para cubrir gastos, ahorrar o invertir. Pero también representan dólares que ingresan a Bolivia, por lo que su caída cobra mayor importancia en un momento en que el país necesita divisas.



















