{"id":78814,"date":"2025-07-25T07:40:58","date_gmt":"2025-07-25T11:40:58","guid":{"rendered":"https:\/\/jms.com.bo\/mediamonitor\/2025\/07\/25\/pilcomayo-el-rio-que-daba-vida-y-que-ahora-agoniza\/"},"modified":"2025-07-25T07:40:58","modified_gmt":"2025-07-25T11:40:58","slug":"pilcomayo-el-rio-que-daba-vida-y-que-ahora-agoniza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jms.com.bo\/mediamonitor\/2025\/07\/25\/pilcomayo-el-rio-que-daba-vida-y-que-ahora-agoniza\/","title":{"rendered":"Pilcomayo, el r\u00edo que daba vida y que ahora agoniza"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El r\u00edo Pilcomayo, ese hilo vital que atraviesa el sur de Bolivia y da sustento a cientos de comunidades ind\u00edgenas como los Weenhayek, Tapiete y Guaran\u00ed en territorio tarije\u00f1o, vuelve a ser noticia por las peores razones: la depredaci\u00f3n sin freno y la contaminaci\u00f3n minera. Este \u00faltimo es un problema que amenaza desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, y ahora se hace visible con la llegada del estiaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia es conocida y, sin embargo, recurrente. Cada a\u00f1o, con el descenso del caudal y el arrastre de sedimentos t\u00f3xicos desde las cabeceras mineras en Potos\u00ed, el Pilcomayo se convierte en una trampa para su biodiversidad y para las poblaciones que dependen de \u00e9l. El drama ambiental se repite como si el tiempo no pasara, como si la voz de los pueblos ind\u00edgenas fuera apenas un murmullo para los o\u00eddos del poder.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un r\u00edo que enferma<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La miner\u00eda en (Potos\u00ed) las nacientes del Pilcomayo es el principal factor de contaminaci\u00f3n. A pesar de las advertencias de comunidades y organizaciones ambientales, los residuos mineros siguen su curso hacia las tierras bajas, acumul\u00e1ndose en las aguas que alimentan los sistemas agr\u00edcolas, la pesca y el consumo humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El capit\u00e1n grande del pueblo Weenhayek, Francisco P\u00e9rez Nazario, en una entrevista con Radio ACLO Chaco, advierte que la situaci\u00f3n es insostenible. \u201cConsumimos el agua y el pescado del r\u00edo\u201d, dejando entrever que est\u00e1n contaminados, pero no tienen otra alternativa de subsistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfContaminaci\u00f3n? El Gobierno ha afirmado en reiteradas ocasiones que no existe contaminaci\u00f3n en el Pilcomayo, pese al colapso de diques de contenci\u00f3n mineros<br \/>\n\u201cNos dejaron solos\u201d, denuncia. Su testimonio refleja el sentimiento de abandono que embarga a las comunidades ind\u00edgenas del Chaco boliviano, a las que no solo se les ha negado asistencia t\u00e9cnica y sanitaria, sino que tambi\u00e9n se les ha quitado el derecho a decidir sobre su propio territorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00e9rez recuerda haber viajado a La Paz, Cochabamba y Oruro para buscar soluciones, sin obtener m\u00e1s que promesas vac\u00edas. Menciona que los compromisos se han quedado en el papel e incluso apunt\u00f3 contra ONGs (organizaciones no gubernamentales) que promet\u00edan ayudar, pero que ahora trabajan con el Gobierno y los mineros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s grave a\u00fan, el dirigente ind\u00edgena asegura que no existen estudios oficiales sobre los impactos en la salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pescar para vivir<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la naci\u00f3n guaran\u00ed, el mburuvicha Esteban Romero, presidente de los capitanes del departamento de Tarija, aporta otra visi\u00f3n igual de cr\u00edtica: \u201cNo se puede sembrar ni producir en las orillas del Pilcomayo por el salitral, la pesca es nuestra vida\u201d, sostiene. Y es que el s\u00e1balo, especie emblem\u00e1tica del r\u00edo, se encuentra cada vez m\u00e1s amenazado por los cambios en el h\u00e1bitat y los contaminantes acumulados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Romero tambi\u00e9n se\u00f1ala a las empresas mineras como responsables directas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque muchas aseguran contar con sistemas de control de residuos, en \u00e9poca de lluvias los desechos t\u00f3xicos desbordan y son arrastrados r\u00edo abajo. En consecuencia, el da\u00f1o llega hasta comunidades que jam\u00e1s han tenido una mina cerca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Romero indica que en un esfuerzo por obtener datos fiables \u2014con apoyo de una organizaci\u00f3n francesa\u2014 han comenzado un estudio t\u00e9cnico independiente desde el Ba\u00f1ado La Estrella, en la frontera con Argentina y Paraguay, hasta las nacientes en Potos\u00ed. La iniciativa no tiene respaldo estatal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, desde el Gobierno en reiteradas ocasiones han asegurado que no existe contaminaci\u00f3n en el Pilcomayo, pese al colapso frecuente de diques mineros en las cabeceras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Depredaci\u00f3n sin castigo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la contaminaci\u00f3n minera se suma otro flagelo, la depredaci\u00f3n de la fauna ict\u00edcola del Pilcomayo. Seg\u00fan Evelio T\u00e9llez, responsable de Codefauna de la Gobernaci\u00f3n de Tarija, durante meses se detect\u00f3 el uso masivo de trampas ilegales, como redes, palos y tablones en el tramo del Angosto kil\u00f3metro 9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asegura que por un proceso legal impulsado por la Gobernaci\u00f3n, el Juzgado Agroambiental de Villa Montes emiti\u00f3 una resoluci\u00f3n que proh\u00edbe el uso de trampas y ordena el retiro inmediato de las estructuras que est\u00e1n alterando los ciclos naturales de reproducci\u00f3n de los peces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">T\u00e9llez mencion\u00f3 que hay concesiones otorgadas hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os, pero que tienen h\u00e1bitos de pesca depredativa prohibida, que afecta la biodiversidad del Pilcomayo y el sustento de familias ind\u00edgenas que viven de lo que les proporciona este afluente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No llegan pescados aguas abajo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comunidades campesinas que son parte de la zona guaran\u00ed del Itika Guasu en el municipio de Entre R\u00edos, consultadas por El Pa\u00eds, han denunciado que la utilizaci\u00f3n de artes de pesca prohibidas, les afecta todos los a\u00f1os. En el caso de Tentapiao o Casa de Piedra, los card\u00famenes que llegan apenas superan la palma de la mano, mientras en redes sociales se advert\u00eda que las trampas pesqueras atajaban a los m\u00e1s grandes en Villa Montes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Pilcomayo no puede esperar otra d\u00e9cada<br \/>\nEl r\u00edo Pilcomayo ya no es el que era. Su caudal ha cambiado, su flora y fauna se han visto reducidas, y su rol como fuente de vida est\u00e1 en peligro. Sin intervenci\u00f3n inmediata, advierten los dirigentes ind\u00edgenas, se arriesga no solo un ecosistema, sino tambi\u00e9n una cultura, una econom\u00eda y una forma de vivir en armon\u00eda con la naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la Plataforma Ambiental Villa Montes, la activista Ludmila Pizarro, ha advertido que otros de los factores que est\u00e1 afectando a este afluente, es la deforestaci\u00f3n. Enfatiz\u00f3 que esta actividad est\u00e1 generando que haya mayor arrastre de sedimento, y en consecuencia est\u00e1 ocasionando que \u00e9ste desborde hacia comunidades ind\u00edgenas. Lament\u00f3 la falta de acci\u00f3n del Gobierno y advirti\u00f3 que este r\u00edo no puede aguantar otra d\u00e9cada en el abandono.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El r\u00edo Pilcomayo, ese hilo vital que atraviesa el sur de Bolivia y da sustento a cientos de comunidades ind\u00edgenas como los Weenhayek, Tapiete y Guaran\u00ed en territorio tarije\u00f1o, vuelve a ser noticia por las peores razones: la depredaci\u00f3n sin freno y la contaminaci\u00f3n minera. 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