{"id":88302,"date":"2026-06-30T08:57:43","date_gmt":"2026-06-30T12:57:43","guid":{"rendered":"https:\/\/mediamonitorbo.com.bo\/?p=24221"},"modified":"2026-06-30T08:57:43","modified_gmt":"2026-06-30T12:57:43","slug":"bolivia-necesita-arterias-energeticas-cuando-la-carretera-se-vuelve-chantaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jms.com.bo\/mediamonitor\/2026\/06\/30\/bolivia-necesita-arterias-energeticas-cuando-la-carretera-se-vuelve-chantaje\/","title":{"rendered":"Bolivia necesita arterias energ\u00e9ticas: cuando la carretera se vuelve chantaje"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">El estado de excepci\u00f3n ya no es una amenaza ret\u00f3rica ni una hip\u00f3tesis de laboratorio constitucional: es un hecho pol\u00edtico que marcar\u00e1 un hito en la vida democr\u00e1tica boliviana. Despu\u00e9s de semanas de bloqueos, desabastecimiento, muertes, tensi\u00f3n social y par\u00e1lisis econ\u00f3mica, la convulsi\u00f3n lleg\u00f3 a un l\u00edmite en el que el Estado ya no pod\u00eda seguir actuando como simple espectador de su propio desorden.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta medida ser\u00e1, probablemente, la primera de muchas decisiones dif\u00edciles que deber\u00e1n tomarse si Bolivia quiere recuperar el control de sus caminos, de su abastecimiento y de su autoridad p\u00fablica. Porque cuando la realidad desborda los discursos, el Estado tiene la obligaci\u00f3n de gobernar con los instrumentos que la Constituci\u00f3n le permite y con la seriedad que la crisis exige.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero el estado de excepci\u00f3n no resuelve el fondo: puede abrir caminos y escoltar cisternas, pero no corrige la fragilidad de un pa\u00eds que importa buena parte de los combustibles que consume y permite que sus rutas de abastecimiento sean bloqueadas una y otra vez. Bolivia fue gas\u00edfera, no petrolera; hoy consume m\u00e1s gasolina y di\u00e9sel de los que puede producir. Por eso la discusi\u00f3n debe superar la emergencia: no basta despejar carreteras, hay que construir arterias energ\u00e9ticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ese dato, que deber\u00eda ordenar toda la discusi\u00f3n energ\u00e9tica nacional, suele quedar sepultado bajo el ruido de la pol\u00edtica: Bolivia importa una parte sustancial de los carburantes que consume, sobre todo di\u00e9sel, y esa dependencia no desaparecer\u00e1 con comunicados, discursos inflamados ni controles de emergencia. Si la importaci\u00f3n se volvi\u00f3 estructural, tambi\u00e9n debe ser estructural la infraestructura que la sostiene.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El problema ya no es solo comprar gasolina o di\u00e9sel, sino asegurar por d\u00f3nde entran, d\u00f3nde se almacenan, c\u00f3mo se distribuyen y qui\u00e9n puede impedir que lleguen. En un pa\u00eds serio, la log\u00edstica energ\u00e9tica es una funci\u00f3n t\u00e9cnica del Estado; en Bolivia, todav\u00eda puede quedar secuestrada por una marcha, un bloqueo o una caravana de cisternas detenida en el altiplano. All\u00ed la energ\u00eda deja de ser combustible y se convierte en chantaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La geograf\u00eda, esta vez, juega a favor: Desaguadero est\u00e1 mucho m\u00e1s cerca de La Paz que Arica, y en tiempos de crisis esa diferencia deja de ser una simple anotaci\u00f3n de mapa para convertirse en seguridad energ\u00e9tica. Una ruta m\u00e1s corta significa menos exposici\u00f3n al bloqueo, menor dependencia de caravanas interminables y mayor capacidad de respuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero la discusi\u00f3n no puede reducirse a una demanda pace\u00f1a, porque perder\u00eda altura y caer\u00eda en el viejo vicio boliviano de enfrentar regiones. Entendida correctamente, es parte de una nueva arquitectura nacional: La Paz consume y distribuye; Santa Cruz y Cochabamba refinan; el oriente mira al Atl\u00e1ntico; el occidente puede conectarse con el Per\u00fa; el Pac\u00edfico sigue siendo puerta de importaci\u00f3n. Bolivia no necesita un ducto para una ciudad, sino un mapa de arterias energ\u00e9ticas para un pa\u00eds que ya no puede fingir autosuficiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Santa Cruz y Cochabamba exigen otra l\u00f3gica: all\u00ed est\u00e1n las principales refiner\u00edas del pa\u00eds, por lo que corresponde pensar en oleoductos de crudo que alimenten y modernicen ese eje refinador. Si Bolivia quiere capturar valor dentro de su territorio, no puede resignarse a importar combustibles refinados eternamente; debe estudiar rutas de crudo por Puerto Su\u00e1rez, Puerto Busch, Arica o Iquique. No se trata de pedir ductos para todos, sino de ordenar una geograf\u00eda energ\u00e9tica: La Paz para abastecimiento, Santa Cruz y Cochabamba para refinaci\u00f3n, y las fronteras como puertas estrat\u00e9gicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La experiencia internacional lo confirma. Estados Unidos no se convirti\u00f3 en potencia energ\u00e9tica solo porque encontr\u00f3 petr\u00f3leo; se hizo grande porque aprendi\u00f3 a moverlo. Desde los primeros ductos de Pensilvania hasta la integraci\u00f3n de campos, refiner\u00edas, puertos y ciudades, la log\u00edstica fue tan decisiva como el pozo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Rockefeller no invent\u00f3 el ducto, pero entendi\u00f3 con una lucidez implacable que el poder petrolero no estaba \u00fanicamente en extraer o refinar, sino en controlar la cadena completa: transporte, almacenamiento, escala, tarifa y mercado. Standard Oil fue, antes que nada, una maquinaria log\u00edstica. La lecci\u00f3n hist\u00f3rica, despojada de sus abusos monop\u00f3licos, sigue vigente: quien no controla el transporte de su energ\u00eda no controla plenamente su econom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Naturalmente, un ducto no es barato: en la industria energ\u00e9tica, un oleoducto o poliducto terrestre puede costar, de manera preliminar, entre dos y cinco millones de d\u00f3lares por kil\u00f3metro, seg\u00fan di\u00e1metro, topograf\u00eda, estaciones de bombeo, permisos, seguridad y servidumbres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Bajo ese par\u00e1metro, un poliducto Desaguadero\u2013Senkata, de unos 110 a 120 kil\u00f3metros, podr\u00eda exigir entre $us 250 y 550 millones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La cifra impresiona, pero debe compararse con el costo de seguir improvisando: transportar hacia La Paz unos cuatro millones de litros diarios entre gasolina y di\u00e9sel mediante cisternas puede bordear los Bs 780.000 u 800.000 por d\u00eda, cerca de Bs 288 millones, solo en flete terrestre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La cisterna resuelve la emergencia; el ducto ordena las d\u00e9cadas. Una es flexible, pero vulnerable; el otro es caro, pero estrat\u00e9gico. En el caso pace\u00f1o, el beneficio no ser\u00eda solo econ\u00f3mico: ser\u00eda pol\u00edtico, log\u00edstico y nacional, porque evitar\u00eda que la sede de gobierno dependa eternamente de caravanas detenidas, bloqueos imprevisibles y caminos convertidos en campo de batalla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los proyectos mayores ser\u00edan todav\u00eda m\u00e1s exigentes. Un oleoducto desde Puerto Su\u00e1rez o Puerto Busch hacia Santa Cruz, o una ruta desde Arica o Iquique hacia Cochabamba, ya no ser\u00edan obras cortas, sino megaproyectos nacionales que podr\u00edan superar con facilidad los mil millones de d\u00f3lares. Por eso deben pensarse como pol\u00edtica de largo plazo, no como respuesta nerviosa a la coyuntura. Primero, asegurar el abastecimiento del occidente con productos terminados. Luego, fortalecer el eje refinador. Finalmente, estudiar puertas internacionales de crudo que permitan industrializar m\u00e1s dentro del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La f\u00f3rmula, al final, es menos t\u00e9cnica que civilizatoria: en el corto plazo, poliductos para que el pa\u00eds no se detenga; en el largo plazo, oleoductos para que el pa\u00eds industrialice. Bolivia no necesita descubrir ma\u00f1ana un gran campo petrolero para justificar una nueva red de ductos; le basta mirar sus surtidores vac\u00edos, sus cisternas varadas, sus carreteras convertidas en trincheras y esa resignaci\u00f3n nacional con la que parece aceptar que la escasez sea destino. Cuando un pa\u00eds importa lo que consume y, adem\u00e1s, bloquea los caminos por donde lo importa, la infraestructura deja de ser cemento, acero y tuber\u00eda: se convierte en supervivencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Paz necesita combustible para no volver a quedar sitiada. Santa Cruz y Cochabamba necesitan crudo para convertir la refinaci\u00f3n en industria. Bolivia necesita ductos para dejar de vivir de sobresaltos, convoyes y milagros log\u00edsticos. Porque un Estado que no puede garantizar la circulaci\u00f3n de su energ\u00eda termina pareci\u00e9ndose demasiado a un cuerpo sin arterias: puede tener discurso, bandera y gobierno, pero tarde o temprano se queda sin pulso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Marco Agramont es columnista de opini\u00f3n en pol\u00edtica y geopol\u00edtica: globalizaci\u00f3n y tecnolog\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El estado de excepci\u00f3n ya no es una amenaza ret\u00f3rica ni una hip\u00f3tesis de laboratorio constitucional: es un hecho pol\u00edtico que marcar\u00e1 un hito en la vida democr\u00e1tica boliviana. Despu\u00e9s de semanas de bloqueos, desabastecimiento, muertes, tensi\u00f3n social y par\u00e1lisis econ\u00f3mica, la convulsi\u00f3n lleg\u00f3 a un l\u00edmite en el que el Estado ya no pod\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":88303,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40,23],"tags":[],"class_list":["post-88302","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-bolivia","category-hidrocarburos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jms.com.bo\/mediamonitor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88302","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jms.com.bo\/mediamonitor\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/jms.com.bo\/mediamonitor\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jms.com.bo\/mediamonitor\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jms.com.bo\/mediamonitor\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88302"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/jms.com.bo\/mediamonitor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88302\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jms.com.bo\/mediamonitor\/wp-json\/wp\/v2\/media\/88303"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jms.com.bo\/mediamonitor\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88302"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jms.com.bo\/mediamonitor\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88302"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/jms.com.bo\/mediamonitor\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88302"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}