La guerra de Rusia en Ucrania muestra que el mundo necesita dejar de importar petróleo y gas de Rusia, y recurrir a otras formas de energía, declaró el miércoles la secretaria de Energía de Estados Unidos, Jennifer Granholm.
En un foro internacional sobre energía eólica marina celebrado en Atlantic City, Granholm dijo que Estados Unidos, así como las industrias energéticas, “están en pie de guerra”, y pidió que se acelere el uso de las energías renovables, incluida la energía eólica marina.
Sus comentarios fueron respaldados por Kadri Simson, la comisionada de la Unión Europea para la Energía, quien apuntó que Europa recientemente se comprometió a abandonar a gran escala las importaciones de combustibles fósiles rusos, y considera que la energía eólica es una parte importante de esa transición.
Sus comentarios se produjeron luego de que Rusia suspendió el miércoles el suministro de gas natural a Polonia y Bulgaria, y amenazó con hacer lo mismo con otros países, intensificando drásticamente su enfrentamiento con países de Occidente por la guerra en Ucrania. Los líderes europeos calificaron la medida como un “chantaje”.
Alemania e Italia están entre los mayores consumidores europeos de gas natural ruso, pero ya han tomado medidas para reducir su dependencia en Moscú.



















