Brasil: la biomasa se consolida como una fuente confiable de energía renovable

En un hito sin precedentes en la historia energética del país, la biomasa se alza como protagonista en la matriz energética brasileña, marcando un récord histórico en su contribución al Sistema Interconectado Nacional (SIN) durante el año 2023. Según datos proporcionados por la Cámara de Comercialización de Energía Eléctrica (CCEE), adscrita al Ministerio de Minas y Energía, la generación de energía a partir de biomasa alcanzó la impresionante cifra de 3.218 megavatios medios (MWm), representando el 4,6% de la demanda energética total del país en ese período.

El ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, destacó la importancia de este logro, señalando que «estamos trabajando en múltiples frentes para mantenernos como un referente mundial en energía limpia. En 2023, el 93,6% de nuestra electricidad fue generada a partir de fuentes renovables, lo que consolida a Brasil como líder global en la transición hacia una matriz energética sostenible».

Este hito histórico supera el récord anterior registrado en 2020, cuando la generación media de las plantas de biomasa alcanzó los 3.140 MWm. Para el año 2023, se registró un aumento en la capacidad instalada de biomasa de 223 MW, y se proyecta un incremento aún mayor para 2024, con una expectativa de 1.155 MW adicionales, lo que representará el valor más alto en la serie histórica.

La contribución de la biomasa a la generación de energía varió entre el 3,2% y el 4,9% a lo largo del año 2023, evidenciando su importancia como fuente confiable y constante de energía limpia en el país.

En Brasil, existen actualmente 637 proyectos de generación de energía a partir de biomasa, distribuidos en todo el territorio nacional. La mayoría de estos proyectos (422) utilizan bagazo de caña de azúcar como combustible, con una capacidad total de 12.410 MW. Los residuos forestales son utilizados por 76 plantas, generando 820 MW, mientras que el biogás contribuye con una potencia de 201 MW.

Destacando en este panorama, el licor negro, subproducto de la industria papelera, alimenta 22 proyectos de generación de energía, con una capacidad total de 3.334 MW, convirtiéndose así en la segunda mayor fuente de energía dentro de la biomasa.

En cuanto a la expansión general de la capacidad de generación energética en Brasil durante el año pasado, se registró un crecimiento sin precedentes de 10.300 MW, el más grande en la serie histórica. Este aumento se vio reflejado en la entrada en funcionamiento de 291 nuevas plantas, siendo las eólicas las que lideraron con 140 nuevas instalaciones, generando 4.919,0 MW y representando el 47,65% de la expansión total de la matriz.

En segundo lugar se encuentran las 104 nuevas plantas solares fotovoltaicas, con una capacidad de 4.070,9 MW. Además, se suman 33 termoeléctricas, 11 pequeñas hidroeléctricas y 3 centrales hidroeléctricas, consolidando así el compromiso de Brasil con la diversificación y el crecimiento sostenible de su matriz energética.

Menores emisiones en once años

El panorama energético en Brasil no solo ha sido marcado por un récord histórico en la contribución de la biomasa a la generación eléctrica, sino también por un hito significativo en la reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2). En 2023, el Sistema Interconectado Nacional (SIN) registró la menor emisión de CO2 por megavatio hora (MWh) generado en los últimos once años, con tan solo 38,5 kg de CO2. Este logro se atribuye a la entrada de fuentes limpias de energía, un escenario hídrico favorable y las acciones implementadas por el Ministerio de Minas y Energía (MME) para descarbonizar el sector energético.

Las usinas hidroeléctricas fueron responsables de aproximadamente el 70% de toda la generación eléctrica verificada en el SIN durante 2023, con un total de 561.583 GWh generados de enero a noviembre del mismo año. Además, la energía eólica representó el 15% de esta generación, destacando el crecimiento de las energías renovables en el país.

Durante el año pasado, Brasil expandió su capacidad instalada de generación eléctrica en casi 20 gigavatios (GW), con un enfoque significativo en la generación distribuida. La energía solar y eólica representaron el 69% y el 25% de esta expansión, respectivamente, consolidando aún más el papel clave de estas fuentes renovables en la matriz energética del país.

Estas tres principales fuentes de generación de energía eléctrica en Brasil han contribuido significativamente a reducir la dependencia de las fuentes térmicas fósiles, que son altamente contaminantes. Sin embargo, es importante destacar que las termoeléctricas aún son necesarias para garantizar la seguridad y estabilidad del sistema eléctrico nacional.

En resumen, el año 2023 ha sido testigo de un hito sin precedentes en la contribución de la biomasa a la generación de energía en Brasil, marcando un nuevo capítulo en la transición hacia un futuro energético más sostenible y renovable para el país y el mundo.

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