La aerolínea tiene previsto arrancar con tres aviones, aunque el compromiso total es alcanzar una flota de diez aeronaves completamente nuevas en un plazo de 18 meses. NeoSur es la empresa propuesta por el creador de la extinta AeroSur.
El proyecto de una nueva aerolínea privada en Bolivia comienza a tomar forma, aunque su despegue aún depende de factores estructurales del país. Humberto Roca, exgerente de AeroSur, informó que Neosur apunta a iniciar operaciones a comienzos de 2028, siempre y cuando existan condiciones adecuadas para garantizar seguridad jurídica a la inversión.Guías y diarios de viaje
El empresario explicó que la compañía ya está legalmente constituida y que el siguiente paso será gestionar su certificación ante la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), un proceso que podría durar entre seis meses y un año. No obstante, precisó que el cronograma operativo está más condicionado por la entrega de las aeronaves, prevista recién para finales de 2027.
En ese sentido, Roca bajó el apuro sobre la obtención de la licencia y proyectó que, una vez recibidos los aviones, la aerolínea podrá iniciar actividades en el arranque de 2028. “Esa es nuestra expectativa”, resumió, de acuerdo con una nota de la ANF.
El plan inicial contempla operar con tres aeronaves, pero la meta es ampliar rápidamente la flota hasta diez aviones nuevos en un periodo de 18 meses. Para ello, se prevé una inversión de entre 30 y 50 millones de dólares, bajo un esquema de financiamiento externo en lugar de compra directa.
Sin embargo, el propio Roca advirtió que el punto crítico del proyecto no es técnico ni logístico, sino económico e institucional. Según explicó, la confianza de los financiadores internacionales será determinante para viabilizar la iniciativa.
En esa línea, sostuvo que los inversionistas difícilmente comprometerán recursos si perciben un entorno inestable o con reglas poco claras. Incluso enfatizó que se trata de una operación de alto riesgo, considerando que las aeronaves involucradas podrían alcanzar un valor cercano a los 600 millones de dólares.
Por ello, el empresario insistió en la necesidad de generar cambios en las políticas nacionales que brinden mayor certidumbre a la inversión privada, condición que, a su juicio, será clave para que Neosur finalmente logre despegar.



















