Tras cumplir el primer mes el alcalde cruceño denunció la existencia de cinco redes de extorsión al interior de la administración municipal y que recibió una institución «secuestrada» por redes de corrupción. Confirmó el retiro de 500 funcionarios y espera llegar a más de 2.000 en un año.
El alcalde de Santa Cruz de la Sierra, Manuel Saavedra durante su informe por el primer mes en el cargo confirmó la existencia de al menos cinco redes o mafias que operaban al interior de la administración municipal.
Según la autoridad, la Alcaldía fue encontrada «desmantelada y secuestrada por mafias» que durante años operaron dentro de la institución, afectando las finanzas municipales, los servicios públicos y la atención a los ciudadanos.
«Hemos encontrado una ciudad abandonada, con un municipio desmantelado y secuestrado por mafias. Hemos identificado cinco mafias que hicieron y deshicieron con esta ciudad y con los habitantes de nuestro municipio», afirmó.
La primera fue denominada por el alcalde como la «mafia de las recaudaciones». Según explicó, el sistema municipal presentaba vulnerabilidades que permitían la manipulación de recursos provenientes del pago de impuestos.
«Esa mafia se robaba el esfuerzo de los cruceños. Los impuestos que pagaban los vecinos terminaban siendo manejados sin control. Eso se acabó. Blindamos el sistema desde la primera semana», aseguró.
Reestructuración y despidos
La segunda la «mafia de la agencia de empleos», una estructura que, según sus declaraciones, convirtió a la Alcaldía en una institución sobredimensionada y utilizada con fines políticos.
Saavedra indicó que el municipio llegó a tener más de 12.000 funcionarios y que el gasto mensual en salarios superaba los Bs 100 millones. Ante esta situación confirmó la desvinculación de más de 500 personas durante el primer mes de gestión y que el objetivo es reducir al menos 2.000 cargos durante el primer año.
Otra fue la «mafia del perder para ganar», que, según el alcalde, permitía que el municipio pierda procesos judiciales que podían ser defendidos favorablemente.
Como ejemplo mencionó el caso del Mercado Mutualista y una expropiación iniciada en la década de los noventa, cuyo costo habría pasado de un avalúo de aproximadamente 14 millones de bolivianos a una pretensión superior a los 100 millones.
La «mafia de la malversación», relacionada con el presunto desvío de recursos obtenidos mediante créditos destinados a proyectos específicos. “Hay deuda, no hay plata y tampoco existe la obra. Esos casos ya fueron denunciados ante la justicia», afirmó el burgomaestre.
Finalmente, denunció la existencia de una «mafia de la burocracia, la corrupción y la extorsión», que habría operado mediante cobros irregulares en trámites municipales, como ser licencias de funcionamiento, fichas ambientales, autorizaciones y otros procedimientos administrativos se habrían convertido en mecanismos para exigir pagos indebidos a vecinos y emprendedores.
Gestión
También el alcalde informó que se realizaron trabajos de mantenimiento en más de 1.300 hectáreas de áreas verdes, se bachearon cerca de 4.500 metros cuadrados de vías urbanas y se iniciaron tareas de recuperación del alumbrado público.
También anunció nuevos procesos de contratación para ampliar los frentes de bacheo y ejecutar una limpieza masiva de canales antes de la temporada de lluvias.
Saavedra aseguró que recibió una Alcaldía con una deuda superior a los 2.500 millones de bolivianos, además de obligaciones pendientes con proveedores, hospitales, hogares de acogida y programas sociales.
No obstante, señaló que durante este primer mes se regularizaron pagos pendientes al personal municipal, se atendieron compromisos con el sector salud y se cumplió con el bono destinado a personas con discapacidad.
El alcalde afirmó que una de las prioridades de su administración será reducir gastos considerados innecesarios y destinar esos recursos a servicios y obras para la población.
«La fiesta se terminó. Cada boliviano que ahorremos debe volver a los barrios, a la salud, a las obras y a las necesidades de la gente», expresó.Empresas Bolivia
Entre los proyectos anunciados para los próximos meses mencionó la implementación de la ficha médica digital, la ampliación de la carretera a Viru Viru, la construcción de nuevas infraestructuras viales, la simplificación de trámites municipales y el impulso a la planta de tratamiento de aguas residuales de Motacusal.
«Este es apenas el primer mes. Recibimos una ciudad abandonada, pero estamos convencidos de que Santa Cruz puede volver a funcionar y estamos trabajando todos los días para lograrlo», concluyó.



















