«Con el propósito de coadyuvar a la recuperación económica de los deudores del sistema financiero, que hubieran sido afectados en su capacidad de pago, por conflictos sociales, bloqueos y/o eventos adversos, el presente Decreto Supremo tiene por objeto disponer que las entidades de intermediación financiera y las empresas de arrendamiento financiero, atiendan, evalúen, convengan y aprueben el refinanciamiento y/o reprogramación de las operaciones de crédito, de los clientes financieros, que voluntariamente así lo requieran», reza el resumen del Decreto Supremo 5630, promulgado la noche de este lunes por el presidente Rodrigo Paz.
El mismo documento establece que «el periodo de gracia que sea otorgado por la entidad de intermediación financiera o por la empresa de arrendamiento financiero, podrá ser de hasta seis (6) meses computables a partir de la aprobación del refinanciamiento y/o reprogramación».
El mismo presidente Rodrigo Paz, a través de sus redes sociales, explicó que «acompañando la promulgación de la ley (de regulación de estados de excepción), se firmó un decreto de reprogramación de deudas a nivel nacional. Gremiales, cuentapropistas, artesanos y todos los bolivianos que no pudieron pagar durante los bloqueos tendrán la posibilidad de reorganizar ese compromiso sin ahogo. No es justo que quienes sufrieron por culpa de los bloqueos sigan siendo castigados. Este decreto es para el boliviano y la boliviana que salen a trabajar cada día, en el marco del plan para que Bolivia salga adelante».
Cuando Bolivia se acerca a los 40 días de conflictos, este lunes, el primer mandatario promulgó la ley de regulación de los estados de excepción después de que la nueva norma fue sancionada, hace más de 30 horas, en una sesión maratónica de la Cámara de Diputados.
“Promulgo esta norma porque está bajo la lógica de defender a las grandes mayorías de aquellos que nos quieren atacar e irrumpir este proceso democrático y constitucional”, dijo Paz en un acto realizado en la Casa Grande del Pueblo.



















