Nueva ley de electricidad impulsa negocios con centros de datos

Una nueva ley de electricidad abre el camino para impulsar el sector con inversión privada, para ser base destinado a los negocios con centros de datos o criptomonedas, así como avanzar en la exportación de energía a países vecinos, de acuerdo con el análisis del expresidente del Comité Boliviano de Comisión de Integración Energética Regional de Latinoamérica, Boris Santos Gómez Úzqueda.
El ingreso de empresas privadas para la generación, comercialización y exportación de energía es vital para aumentar la competitividad en el mercado eléctrico, frenado desde hace más de 15 años, cuando se nacionalizó y pasó a manos del Gobierno.
Para ello se requiere una nueva normativa, pues hay observaciones de parte de expertos, que señalan que la autoridad de electricidad, entidad estatal, fiscaliza a empresas del Gobierno.
En ese contexto, Gómez Úzqueda indicó que son 3 las aristas para que florezca la industria de centros de datos y de minado de criptomonedas en el país: a) Una nueva ley de electricidad; b) Estabilidad y seguridad jurídica a inversiones; c) Inversiones privadas a escala en generación eléctrica renovable para liberar volúmenes de gas para exportar.
Con esa propuesta, lo que se busca es abrir el mercado para la generación energía eléctrica renovable y reducir la dependencia de las termoeléctricas, que a la fecha generan el 70% de electricidad.
Presentación
En mayo, el Ejecutivo dio un paso decisivo en la transformación del sistema eléctrico nacional con la entrega formal de la Nueva Ley de Electricidad y Energías Renovables. El Ministerio de Hidrocarburos y Energía entregó el proyecto al Ministerio de la Presidencia, dando inicio al proceso que transitará por Udape, Conape, la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) y la socialización con la sociedad civil.
El sistema eléctrico boliviano acumula décadas de déficit estructural. La concentración del sector en una sola empresa estatal bloqueó la inversión privada, generó ineficiencias en la inversión y en la operación, además deterioró la calidad del servicio que reciben las empresas y las comunidades del país. El modelo actual agotó su capacidad de respuesta y profundizó una crisis energética hidrocarburífera.
Lo que propone
la nueva ley
El proyecto de ley establece un nuevo marco en el que ENDE mantiene su rol como operador, pero en condiciones de competencia con el sector privado. Este modelo se estructura sobre cinco pilares fundamentales: primero, abre la generación, transmisión y distribución a la inversión privada bajo reglas claras, con contratos de largo plazo y garantías jurídicas efectivas que brindan previsibilidad y confianza; segundo, crea la Entidad Reguladora de Energía (ERE), un organismo independiente que elimina el conflicto de interés, garantizando control técnico, transparencia y cumplimiento normativo; tercero, introduce mecanismos competitivos —a través de subastas públicas— orientados a asegurar precios eficientes y mejorar la calidad del servicio eléctrico; cuarto, posiciona a Bolivia en la diversificación energética global, impulsando el desarrollo de energías renovables y reconociendo el acceso universal a la electricidad como un derecho; y quinto, proyecta a Bolivia como un hub energético regional, fortaleciendo su capacidad de generación, interconexión e intercambio de energía con países vecinos.
Centros
Gómez sostiene que los centros son parte estructural y fundamental en el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA).
En 2026, el crecimiento anual de demanda por IA podría ser 15% global, con AI representando 21-44% del consumo de data centers para 2030.
Con el giro que está dando Latinoamérica, abandonado la izquierda empobrecedora hacia el capitalismo, inversión y libertad, es momento de tener ya mismo planes de oferta eléctrica para centros de datos para los grandes procesadores de IA del globo, apuntó.
Mercosur
Asimismo, el Mercado Común del Sur (Mercosur) tiene un alto porcentaje de generación renovable (alrededor de 60-70% en promedio, con picos en hidroeléctrica), con excedentes obviamente variables de país en país (que se mide en términos de capacidad instalada no utilizada o exportable, ideal para data centers que necesitan energía barata y limpia para evitar emisiones y costos altos).
Por ejemplo, Paraguay lidera en absoluto con un eventual excedente. Genera el 100% de su electricidad de fuentes renovables (hidroeléctricas Itaipú y Yacyretá). En 2025, exportó más del 70% de su producción a Brasil y Argentina, con un excedente estimado de 8-10 GW disponible. De momento, no enfrenta déficits estacionales graves.
Brasil también tiene un alto potencial renovable (91% en 2024, principalmente hidro, eólica y solar), con generación total de 600-700 TWh anuales. Tiene excedentes estacionales (durante lluvias, exporta a Argentina y Uruguay), aunque su demanda interna crece rápido (esperada duplicación a 1090 TWh para 2030). Excedente disponible: 2-4 GW en picos, pero con riesgos de sequías.
Asimismo, encontramos a Uruguay con renovables mayor al 92% (hidro, eólica y solar). En 2025, exportó 191 GWh a Argentina, pero importa de Brasil en picos de demanda. Excedente modesto (~0.5-1 GW), excepto que finalmente impulse y ejecute sus proyectos de hidrógeno verde.
En el caso argentino no hay excedentes, de momento, en tanto no se termine de implementar la política de generación nuclear; en el caso boliviano se debe impulsar una reforma total a su sistema político (nueva ley de hidrocarburos y de electricidad) para continuar siendo país gasífero y adicionalmente generador eléctrico renovable con potencialidad, a mediano plazo, para ofrecer electricidad en centros de data a escala.
“Volvemos a reiterar que, obviamente las cifras son variables dependiendo la escala, pero para un centro de datos “mediano” para procesamiento de datos de IA necesita 100-500 MW de potencia continua (equivalente a una ciudad pequeña)”, resaltó.
Con relación a costos de construcción van desde 100 a 500 millones de dólares. Los requerimientos mínimos son, casi obvios: que el país ofrezca recibir inversiones en centros de datos, tenga estabilidad política, ratificación rápida de acuerdos, como EU-Mercosur (firmado en 2026, reduce tarifas en >90% de comercio, incluyendo tech); permisos ágiles para construcción y conexión a red; suministro de electricidad renovable y protección a la inversión privada con fuerte respeto a la ley e independencia de jueces.
“Estamos en el momento oportuno para insertar a Mercosur/Latinoamérica a las inversiones de centros de datos”, concluyó.
Semanas atrás, se denunció sobre la venta de energía a una empresa de criptomonedas, en el departamento de Cochabamba, pero más allá de la observación, muestra que ya hay interés en la compra. Por lo tanto, las autoridades nacionales deben empezar a trabajar para consolidar la oferta de electricidad en el mercado nacional e internacional.

Sourceel diario

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