La Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (Agetic) firmó un convenio con la Gobernación de Santa Cruz que permitirá implementar servicios digitales y evitar que los ciudadanos recorran oficinas para reunir documentos que ya están en poder del Estado. El director de Agetic, que ha cumplido cinco meses en el cargo, conversó con EL DEBER. Asegura que su tarea apunta a apoyar a la “ciudadanía digital” a través de la interoperabilidad de servicios estatales. Esto puede generar un ahorro de hasta el 40% en el gasto público.
¿En qué consiste el acuerdo firmado con la Gobernación de Santa Cruz?
Hemos puesto a disposición de la Gobernación toda la infraestructura pública digital del Estado. Esto incluye los mecanismos de interoperabilidad y Ciudadanía Digital. A partir de esta plataforma podrá crear servicios y trámites digitales que requieran consultar información de otras entidades públicas.
¿Qué cambiará para el ciudadano?
Si para un trámite se pide la cédula de identidad, el certificado de nacimiento, antecedentes policiales u otros documentos, el ciudadano ya no tendrá que recorrer oficinas ni llevar un fólder con fotocopias. La plataforma consultará directamente a las instituciones involucradas y permitirá completar el trámite desde una computadora o un teléfono.
¿Qué trámites podrían digitalizarse?
Dependerá de las prioridades que defina la Gobernación. Podrían ser certificados de vacunación para viajes, licencias ambientales, carnés de discapacidad y permisos. Lo importante es que ya tendrá la infraestructura tecnológica para desarrollarlos.
¿Qué impacto económico tendrá esta transformación?
Estimamos una reducción de entre 30% y 35% en costos y tiempo para el ciudadano. La Gobernación también tendrá un impacto en la disminución de recursos. En el conjunto del Estado, nuestros estudios proyectan que la transformación digital puede reducir entre 30% y 40% los gastos operativos para esa institución.
¿Qué representa la interoperabilidad para Agetic?
Es respeto al tiempo del ciudadano. La burocracia se ha generado por la falta de comunicación entre instituciones. La infraestructura pública digital permite que esa comunicación se produzca en tiempo real y evita exigir información que el propio Estado ya posee.
¿Cómo encontró Agetic al asumir el cargo?
Recibimos una institución que funcionaba principalmente como una fábrica de software y que no estaba alineada con una visión integral de gobierno electrónico. El primer desafío fue reencaminarla estratégicamente y diseñar un ecosistema que conecte al Estado con la ciudadanía.
También existían cuestionamientos sobre el manejo de datos. ¿Qué hicieron?
Agetic era cuestionada por temas relacionados con guerreros digitales y supuesto espionaje de datos. Iniciamos una depuración tecnológica para eliminar puntos vulnerables y crear un entorno cifrado bajo estándares internacionales. Agetic no extrae, administra ni genera los datos de otras entidades; facilita consultas mediante una red protegida.
¿Hallaron irregularidades?
Encontramos varias, pero no podemos difundirlas por razones de seguridad. Tomamos acciones para proteger la infraestructura tecnológica del Estado. La transición incluyó auditorías financieras y, sobre todo, técnicas.
¿Y entonces cómo se protegerán los datos personales?
Aplicamos el estándar ISO 27001, orientado a la seguridad de la información. Además, presentamos a la Presidencia el proyecto final de Ley de Protección de Datos. Esa norma debe definir una autoridad de supervisión y mecanismos de protección de la información en favor del ciudadano.
¿Qué otros proyectos impulsa Agetic en su gestión?
Trabajamos en una nueva infraestructura de ciberseguridad, en un núcleo de cadena de bloques para registrar evidencias estatales de manera inmutable y en la incorporación transversal de inteligencia artificial. La IA podrá analizar datos históricos y predictivos; por ejemplo, ayudar a detectar posibles irregularidades en contrataciones antes de que se concreten.
¿Cómo se articula este trabajo con la eliminación del llamado ‘Estado tranca’?
La transformación digital encontró una torre de Babel normativa que frenaba a las instituciones. La desregulación debe revisar requisitos innecesarios y retirar aquellos que no tengan justificación.
La tecnología agiliza los procesos, pero también se necesita simplificar las normas y los trámites.
Son varias entidades que ya están interconectadas. Ya estamos trabajando con el Órgano Judicial y el Consejo de la Magistratura.



















