Los trabajadores en salud confirmaron la noche del miércoles que cumplirán las 72 horas de paro convocadas por la Federación Departamental de Trabajadores en Salud. El Hospital Municipal Bajío del Oriente es uno de los centros de salud que confirmó el cumplimiento de la medida de presión; pese a las advertencias del alcalde Mamén Saavedra.
El sector exige el pago del bono de vacunación, una demanda dirigida tanto al Ministerio de Salud como a la Gobernación de Santa Cruz. Asimismo, rechazan el Decreto Supremo 5654 y reclaman a la Alcaldía cruceña la reposición de contratos del personal municipal.
Sin embargo, los profesionales médicos afiliados a la Federación de Sindicatos de Ramas Médicas de Salud Pública (Fesirme) y al Sindicato de Ramas Médicas de Salud Pública (Sirme) atenderán con normalidad.
La decisión de este sector responde a que su principal demanda, relacionada con el pago de salarios pendientes, fue atendida en las últimas horas, por lo que descartaron sumarse a la medida de presión y mantendrán sus actividades habituales.
Advertencia del alcalde
Más temprano, el alcalde advirtió que, si el personal administrativo no retorna a sus funciones este jueves, tercer día de la medida de presión, se procederá con la anulación de sus contratos.
“Mañana jueves, tercer día de paro injustificado, personal de Recursos Humanos hará el relevamiento en todo el Sistema Municipal de Salud. Funcionario que no esté cumpliendo con sus obligaciones se queda sin trabajo”, afirmó.
Asimismo, anunció que, de concretarse las desvinculaciones, la Alcaldía cruceña abrirá el viernes una licitación pública para contratar nuevo personal dispuesto a trabajar en el sistema municipal de salud.



















