A un mes de la entrada en vigencia del régimen de tipo de cambio flexible, el mercado aún no muestra señales de estabilización. La cotización oficial del dólar continúa en ascenso, el mercado paralelo persiste y economistas advierten que la presión sobre la divisa refleja que el problema de fondo: la escasez de dólares y la falta de confianza que sigue sin resolverse.
“El primer mes nos deja señales preocupantes: la rapidez con la que se ha incrementado el tipo de cambio muestra que la demanda de dólares sigue superando con creces a la oferta y esto confirma que el problema estructural no ha sido solo el precio del dólar, sino la escasez de dólares”, sostiene el economista Rubén Arias.
El economista Germán Molina, señaló que el primer mes del nuevo régimen cambiario muestra que la flexibilización no fue suficiente para equilibrar el mercado.
“Uno de los factores que está afectando, para que sea la tendencia en elevación en casi un mes de este régimen flexible, es que hay poca cantidad de dólares, y las reservas internacionales netas del Banco Central han bajado en vez de haber aumentado”, apuntó.
El nuevo régimen entró en vigencia el 29 de junio mediante la Resolución Ministerial N° 245, que sustituyó el esquema de tipo de cambio fijo. De acuerdo con el Ministerio de Economía, el objetivo de la medida era contribuir al equilibrio de la balanza de pagos, estabilizar la inflación y mitigar los efectos de los choques externos.
Sin embargo, los expertos observan que durante las primeras cuatro semanas el ajuste del precio del dólar no estuvo acompañado por un incremento suficiente de la oferta de divisas.
Para Arias, uno de los principales logros del nuevo régimen es haber eliminado una de las mayores distorsiones al mantener un tipo de cambio oficial alejado de la realidad mientras coexistían distintas cotizaciones del dólar en el mercado oficial y el paralelo; no obstante, advierte que el problema estructural permanece mientras el país no logre aumentar el ingreso de dólares.
Molina señala que además el mercado cambiario opera con pocos bancos que participan en un “mercado oligopólico”.
Los economistas consideran que existe una demanda acumulada durante varios años por parte de empresas y personas que anteriormente no podían acceder al dólar oficial, sumada a la incertidumbre que suele acompañar un nuevo régimen cambiario, la reducción de los ingresos por exportación de gas, una menor inversión extranjera, un déficit fiscal elevado, las limitaciones para las exportaciones agroindustriales debido a la escasez de diésel y dificultades que dejaron los 53 días de bloqueos.
Otro aspecto observado es la permanencia del mercado paralelo. Mientras el tipo de cambio oficial alcanzó Bs 11,37 durante el fin de semana y este lunes la divisa se cotizaba entre Bs 11,50 y Bs 11,60 en casas de cambio y entre librecambistas. Para este martes la cotización oficial es de Bs 11,54.
Más allá del comportamiento diario del dólar, ambos especialistas consideran que el factor determinante continúa siendo la confianza.
Arias sostiene que la población todavía no percibe señales claras de disciplina fiscal y observa que el sistema financiero aún no normaliza plenamente las operaciones en dólares, tanto en depósitos y retiros como en la otorgación de créditos, situación que mantiene elevadas las expectativas de nuevas alzas.
Molina también atribuye buena parte de la presión cambiaria a la pérdida de credibilidad en la política económica y a la incertidumbre sobre el ingreso de financiamiento externo y la evolución del déficit fiscal. Asimismo, considera que parte de las divisas generadas por las exportaciones permanece fuera del país debido a que algunos exportadores prefieren mantener recursos en cuentas del exterior para garantizar futuras operaciones comerciales.
Mientras que el impacto se mantiene en el costo de los productos importados como los insumos utilizados por la industria nacional, el alza repercute en medicamentos, equipos electrónicos, vehículos, maquinaria y materiales de construcción, entre otros.



















