Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) enfrenta una fuerte presión financiera para sostener la importación de combustibles. Su presidente, Sebastián Daroca, informó que la estatal requiere alrededor de $us 90 millones por semana, equivalentes a unos $us 360 millones al mes, para cubrir la demanda nacional de gasolina y diésel.
El ejecutivo reveló también en el programa la Otra Noche (ON) que YPFB mantiene una “deuda flotante” con proveedores internacionales, que actualmente estaría en torno a los $us 800 millones, debido a un mecanismo de financiamiento que permite diferir los pagos hasta por 120 días.
“Cada mes son 360 millones por mes. Esta deuda se va incrementando en cuatro meses, debe estar en este momento del orden de unos 800 millones de dólares”, explicó Daroca durante una entrevista, en el espacio del Grupo EL DEBER.
El presidente de YPFB aclaró que la empresa no considera este monto como una deuda convencional, sino como un desfase temporal entre la recepción del combustible y el pago a los proveedores. Según explicó, las empresas internacionales conceden líneas de crédito con un plazo de hasta cuatro meses.
Daroca aseguró que YPFB viene cumpliendo con sus compromisos de pago y que, precisamente, el acceso a esas líneas de crédito permite que los proveedores continúen entregando carburantes al país.
Una factura mensual de $us 360 millones
La magnitud del problema financiero se explica por la dependencia de Bolivia de las importaciones para cubrir su demanda interna.
De acuerdo con los datos proporcionados por Daroca, YPFB importa alrededor de 200 millones de litros de diésel al mes, mientras que también debe adquirir en el exterior importantes volúmenes de gasolina.
El presidente de la petrolera estatal señaló que el requerimiento de divisas para estas operaciones llega a unos $us 360 millones mensuales.
La presión sobre las finanzas de YPFB se incrementó debido a la diferencia entre el costo de importación y el precio al que la empresa vende el combustible en el mercado interno.
Según Daroca, el costo de importación del diésel se encuentra alrededor de Bs 15 por litro, mientras que YPFB lo comercializa a Bs 9,80, lo que representa una diferencia cercana a Bs 5 por litro que debe ser cubierta dentro del esquema de subvención.
El diésel a Bs 18 y la presión sobre YPFB
En este contexto explica las razones detrás del Decreto Supremo 5676, que establece un precio referencial de Bs 18 por litro para grandes consumidores, consumidores directos y usuarios directos.
Daroca sostuvo que la medida busca comenzar un proceso de “sinceramiento” de los precios y reducir la presión financiera que soporta YPFB al atender a consumidores que demandan grandes volúmenes de carburantes.
El presidente de la petrolera reconoció que este segmento representa solamente entre 10% y 15% de la subvención, por lo que la medida no resuelve por sí sola el problema financiero de la empresa. Sin embargo, señaló que constituye una señal para permitir una mayor participación de importadores privados en el mercado.
La apuesta del Gobierno es que una parte de los grandes consumidores deje de depender del combustible importado y subvencionado por YPFB y pueda ser atendida directamente por empresas privadas.
Un problema que va más allá del precio
La situación financiera de YPFB está estrechamente vinculada con el abastecimiento. Daroca explicó que el esfuerzo financiero realizado durante los últimos meses para sostener las importaciones terminó afectando la capacidad operativa de la estatal.
Además, Bolivia pasó de contar con más de 10 días de autonomía de combustible a disponer actualmente de pocos días de reserva, debido, entre otros factores, al incremento de los precios internacionales y a los bloqueos que interrumpieron el ingreso de carburantes al país.
El Gobierno ya dispuso transferencias del Tesoro General de la Nación a YPFB para aliviar parte de esa presión financiera. Daroca indicó que estos recursos permitieron a la empresa completar sus pagos y garantizar la continuidad de las entregas de combustible



















