El transporte pesado enfrenta un problema de liquidez tras el levantamiento de la subvención al diésel. Marcelo Cruz, dirigente del sector, afirmó que el incremento del precio del combustible prácticamente duplicó el dinero que un transportista necesita para comenzar un viaje internacional, reduciendo el capital operativo disponible para mantener sus operaciones.
“Para realizar un viaje hasta Chile, desde Santa Cruz, necesitamos por lo menos Bs 14.000 para diésel; ahora necesitamos Bs 28.000, casi Bs 30.000”, señaló Cruz. Según el dirigente, el problema no se limita al incremento del costo del viaje, sino a que los transportistas deben disponer por adelantado de una cantidad mucho mayor de efectivo para cargar combustible.
Cruz sostiene que esta situación explica, en parte, la baja demanda que observa actualmente el sector en los surtidores. “Ningún transportista tiene la solvencia para poder tener ese dinero operativo para poder pagar ese diésel que ha impuesto el Estado”, afirmó.
El dirigente cuestionó además el precio de Bs 18 por litro y aseguró que el valor se encuentra por encima de los precios que, según su referencia, se observan en países vecinos como Chile, Brasil y Paraguay, donde ubica el diésel entre Bs 14 y Bs 15. Esta comparación corresponde a la posición expresada por el sector y no fue acompañada en la entrevista por documentación sobre los precios vigentes en esos mercados.
Cuestionan la cadena de importación
Otro de los cuestionamientos de Cruz está dirigido al mecanismo de abastecimiento e importación del combustible. El dirigente sostiene que Bolivia no adquiere el diésel directamente de los productores, sino a través de intermediarios, lo que, en su criterio, incrementa el costo final.
También cuestionó la logística de distribución. Como ejemplo, señaló que parte del combustible ingresa desde Argentina, llega a Santa Cruz y es descargado en la planta de YPFB en Palmasola, para posteriormente volver a ser trasladado por cisternas hacia otras zonas, como Yacuiba.
Para Cruz, esa cadena genera costos adicionales que deberían ser revisados antes de establecer el precio final que paga el consumidor.
“Hay un gasto innecesario de toda la parte logística, hay demasiados cuestionamientos”, sostuvo el dirigente, quien afirmó que el sector ya mantuvo reuniones con autoridades para exponer estas observaciones.
Piden medidas para recuperar capacidad operativa
El transporte pesado no plantea, según Cruz, únicamente una discusión sobre el levantamiento de la subvención, sino sobre las medidas que deberían acompañar esa decisión para evitar que el incremento del combustible comprometa la actividad.
El dirigente cuestionó las medidas adoptadas después del retiro de la subvención y consideró que no resuelven el problema central del sector: la falta de capital operativo para asumir el nuevo costo del combustible.
“Después de causar el incendio, están queriendo apagar con situaciones que no vienen a la situación”, afirmó Cruz, al reclamar medidas que permitan al transporte continuar trabajando bajo las nuevas condiciones de precios.
El dirigente también puso en duda la explicación oficial sobre la metodología utilizada para determinar el precio del diésel. Señaló que las autoridades argumentan que existe una fórmula, pero cuestionó que no se haya explicado con suficiente detalle cuál es el precio de referencia utilizado y qué componentes intervienen en el cálculo.



















