Legisladores de Unidad y Alianza Libre, además del analista económico Eduardo Pando y del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) cuestionaron el dato oficial de inflación de septiembre, que registró una variación mensual de 0,85 %. Aunque reconocen que algunos productos comenzaron a bajar de precio, advirtieron que el costo de la canasta familiar, el transporte y otros bienes continúa afectando el poder adquisitivo de los hogares.
La diputada de Unidad Andrea Ballivián sostuvo que el comportamiento de los precios en los mercados no coincide con la percepción de las familias y citó un informe de la Defensoría del Pueblo, según el cual más de 100 productos registraron incrementos de entre 100% y 200%.
“Si no hay control de precios esto se nos va a disparar y no van a ser 100 productos ni 200, van a ser todos los productos con un alza de precios incontrolable”, afirmó. La legisladora también alertó sobre la reducción en el consumo de alimentos de parte de las familias y pidió al Gobierno adoptar medidas para contener la especulación.
La diputada de Unidad Julieta Jiménez señaló que la percepción de las familias que acuden regularmente a los mercados puede diferir de los indicadores oficiales. Sin embargo, destacó que existen productos cuyos precios comenzaron a disminuir.
“Si la inflación está baja, ojalá sea cierto”, sostuvo Jiménez, quien relató que el precio del tomate pasó de entre Bs 8 y Bs 9 a Bs 6 por libra en el mercado que visitó el fin de semana. A su juicio, la fluctuación de los precios está relacionada también con el comportamiento del dólar.
Desde Alianza Libre, la diputada Lucero Justiniano consideró necesario observar la evolución de productos como el pollo, la carne, las verduras y las frutas, debido a que el costo del transporte tiene incidencia directa sobre los precios. “Si no hay diésel tampoco se mueve ni la fruta ni la verdura ni la carne”, afirmó. La legisladora, que representa a Santa Cruz, reconoció que existe un incremento de precios, aunque remarcó que el comportamiento no es uniforme en todos los productos.
La senadora de Alianza Libre Elena Pachacute fue más crítica y aseguró que el aumento del costo de vida está reduciendo el poder adquisitivo de las familias. También cuestionó el impacto de las medidas adoptadas por el Gobierno sobre los combustibles y advirtió que el retiro de la subvención al diésel puede trasladarse a otros sectores de la economía.
“Hoy el poder adquisitivo en estos momentos está por los suelos”, afirmó Pachacute, quien también señaló que el encarecimiento de los materiales de construcción llevó a algunas empresas a paralizar actividades.
Analista prevé una inflación de hasta 8%
El analista económico Eduardo Pando consideró que el dato del Instituto Nacional de Estadística (INE) es técnicamente creíble y explicó que durante la gestión de Luis Arce se modificó la metodología para medir la inflación, incorporando más bienes y reduciendo el peso relativo de algunos productos sensibles a las variaciones de precios.
Pando sostuvo que los datos pueden ser contrastados en la página del INE mediante los precios individuales de productos como tomate, cebolla, pollo y papa.
Según su análisis, la inflación acumulada durante 2025 llegó aproximadamente al 20%, mientras el tipo de cambio se situó entre Bs 13 y Bs 14. Este año, explicó, el dólar se mueve entre Bs 11 y Bs 12, por lo que parte de los mayores costos ya habría sido absorbida durante la gestión anterior.
El analista recordó que la proyección inicial para este año era de alrededor del 5% de inflación. Sin embargo, advirtió que un eventual incremento de los precios de la gasolina y el diésel podría añadir hasta siete puntos porcentuales en los siguientes 12 meses. Como la gasolina todavía no subió, Pando estimó que la inflación podría cerrar 2026 entre 7% y 8%.
¿Qué opina en IBCE?
El gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) Gary Rodríguez también puso en duda que el dato oficial refleje por completo el impacto que el aumento de precios tiene sobre los hogares. “No vamos a cuestionar el número que lanzó el INE, sin embargo, hay un proceso inflacionario que afectará a unos más que a otros”, explicó.
Rodríguez señaló que la canasta utilizada para calcular el Índice de Precios al Consumidor fue ampliada recientemente a más de 300 productos y que también se modificó la ponderación de los alimentos dentro de la medición.
Afirmó que los hogares con ingresos fijos y bajos son los más afectados por el incremento del costo de la alimentación, transporte, educación y salud. Puso como ejemplo a las trabajadoras del hogar y sus familias, debido a que el aumento de los gastos tiene un mayor impacto sobre sus ingresos.
El INE reportó que la inflación mensual de septiembre, de 0,85 %, estuvo influida por el comportamiento de los precios del transporte, alimentos y bebidas no alcohólicas, alimentos consumidos fuera del hogar, salud, comunicaciones, vivienda y servicios básicos, además de muebles, bienes y servicios domésticos.



















