El gas natural vehicular (GNV) podría mantener un menor costo energético que la gasolina y el diésel incluso si su precio triplicara la base utilizada en el cálculo. Esa es una de las conclusiones del análisis elaborado por Fernando Rodríguez Calvo, que propone combinar el uso de gas con movilidad eléctrica y carga renovable para reducir el gasto del transporte.
El documento, compara vehículos livianos de tamaño y prestaciones semejantes. Sus resultados son escenarios económicos: no representan cotizaciones, tarifas futuras garantizadas ni ahorros comprobados en condiciones reales de circulación.
Para recorrer 100 kilómetros, el consumo es de ocho litros de gasolina, seis litros de diésel, siete metros cúbicos de GNV o 20 kilovatios hora de electricidad. Estas estimaciones toman precios de referencia de un dólar por litro de gasolina y 1,30 dólares por litro de diésel, con un tipo de cambio ilustrativo de Bs 10 por dólar.
Con esas proyecciones, el recorrido costaría Bs 80 con gasolina y Bs 78 con diésel. Para el GNV, el análisis toma una base de Bs 2,73 por metro cúbico, que atribuye a una resolución de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). El gasto sería de Bs 19,11 por cada 100 kilómetros.
Si esa base se duplicara, el costo del recorrido subiría a Bs 38,22. Si se triplicara, hasta Bs 8,19 por metro cúbico, llegaría a Bs 57,33: un ahorro energético estimado del 28,3% frente a la gasolina y del 26,5% frente al diésel.
La comparación utiliza referencias mayoristas para los combustibles líquidos, sin incorporar transporte y comercialización hasta el consumidor boliviano. Tampoco incluye la compra del vehículo, su conversión, financiamiento o mantenimiento.
El consumo real puede reducir la ventaja
El documento advierte que los resultados deben contrastarse con tráfico y condiciones reales de conducción. Un mayor consumo modifica el margen de ahorro.
Por ejemplo, si un vehículo utilizara nueve metros cúbicos de GNV por cada 100 kilómetros, en lugar de siete, el gasto con el precio triplicado alcanzaría Bs 73,71. La ventaja frente al diésel del escenario se reduciría al 5,5%.
Rodríguez también calcula una alternativa con gas importado. Bajo un supuesto de 10 dólares por millón de unidades térmicas británicas y una provisión adicional para distribución, compresión y otros costos, estima un gasto de Bs 39,20 por cada 100 kilómetros con GNV. Su viabilidad, aclara, depende de contratos, capacidad de transporte y suministro.
Carga solar y costo de las baterías
Para la movilidad eléctrica, el análisis estima que generar electricidad con gas importado a ese mismo precio permitiría recorrer 100 kilómetros por Bs 30,11. El resultado depende de la eficiencia de la central, las pérdidas de red y los costos adicionales considerados.
La carga solar diurna sin una batería adicional de almacenamiento presenta el menor costo estimado: entre Bs 12 y Bs 20 por cada 100 kilómetros. Con almacenamiento de litio, el rango aumenta a entre Bs 20 y Bs 36. El autor señala que estos valores requieren validación con cotizaciones, inversión, mantenimiento y utilización real.
La batería adicional corresponde a la instalación de carga, distinta de la que lleva el vehículo. Para cargar de noche sin almacenamiento propio, se necesita electricidad de la red y calcular las tarifas y la compensación aplicable a los excedentes solares.
La propuesta prioriza la carga diurna conectada a la red y reserva el almacenamiento para situaciones en las que el horario o la necesidad de respaldo justifiquen su costo. El ahorro de energía, concluye el análisis, debe evaluarse junto con la inversión completa antes de decidir una conversión o la compra de un vehículo.



















