El presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), Oswaldo Barriga, y el presidente de la Cámara Forestal de Bolivia (CFB), Pedro Colanzi, solicitaron una reunión urgente con el mandatario Rodrigo Paz para exponer las consecuencias de la incautación y quema de madera boliviana en Chile.
Los dirigentes buscan presentar sus reclamos antes de la visita del presidente chileno, José Antonio Kast, prevista para el viernes 16 de octubre. También solicitaron reunirse con él para explicar la posición de los exportadores y pedir que se levanten los procedimientos contra las empresas del sector. La fecha de la visita fue confirmada por la Cancillería chilena.
Barriga cuestionó la actuación de las autoridades chilenas y sostuvo que las acusaciones de narcotráfico dañaron la imagen de los exportadores bolivianos. Según su declaración, el perjuicio económico supera los $us 50 millones y se suma al deterioro de la reputación del sector entre los compradores internacionales.
El titular de Caneb afirmó que no se demostró la presencia de sustancias controladas en los tablones incautados. Además, denunció que la madera fue quemada pese a una orden fiscal que, según su versión, instruía conservarla como evidencia.
“Las autoridades chilenas, haciendo caso omiso a una orden fiscal, procedieron a quemar esa madera, que era la única prueba que teníamos nosotros para demostrar que no había un gramo de droga”, sostuvo.
La posición empresarial difiere de la versión difundida por la Fiscalía de Chile en junio. El Ministerio Público informó entonces de la incautación de 1.080,8 toneladas de madera en los puertos de Arica, San Antonio y Valparaíso y afirmó que las cargas contenían cocaína y ketamina. Los exportadores cuestionan ese señalamiento.
La nota de prensa de Caneb sostiene que expertos internacionales con 30 años de trabajo en la DEA descartaron la presencia de drogas. Sin embargo, el material proporcionado no identifica a los especialistas ni adjunta sus informes.
Barriga pidió que se impulsen procesos administrativos contra los responsables de la destrucción de la madera. Advirtió que este conflicto puede afectar los esfuerzos para fortalecer las relaciones diplomáticas y comerciales entre ambos países.
Por su parte, Colanzi proyectó que las exportaciones de madera y sus derivados apenas alcanzarán este año el 60% de su promedio histórico. Atribuyó esa caída al caso en Chile y advirtió consecuencias para el ingreso de divisas y el empleo en Bolivia, aunque no precisó el periodo utilizado para calcular ese promedio.
El conflicto ya fue planteado en el ámbito diplomático. Durante la reunión preparatoria de la visita presidencial, el canciller boliviano, Héctor Huanca, expresó a su homólogo chileno, Francisco Pérez Mackenna, la preocupación del Gobierno por los cargamentos y por las consecuencias de las investigaciones para los operadores y las exportaciones nacionales.



















