Brasil, un impulsor del incremento de la demanda mundial de gas natural licuado, podría mantener ese apetito durante los próximos tres años mientras intenta apuntalar la producción nacional del combustible superfrío.
Las importaciones deberían seguir creciendo mientras la nación sudamericana duplica sus terminales de recepción de GNL a ocho para 2030, dijo el miércoles el ministro de Minas y Energía, Bento Albuquerque.
“Durante los próximos dos o tres años, esto aumentará”, señaló en la conferencia de energía de Adipec en Abu Dhabi. “Por otro lado, estamos aumentando nuestra producción y, en cinco años, reduciremos nuestras importaciones, y será suficiente para nuestros mercados”.
El mercado energético más grande de América Latina entró en crisis este año cuando la producción hidroeléctrica disminuyó debido a la peor sequía en casi un siglo. La generación todavía se encuentra por debajo del promedio para esta época del año, cuando normalmente aumenta en el invierno del hemisferio norte. Eso llevó al país a aumentar las importaciones desde Estados Unidos a niveles récord y a recurrir a los costosos mercados spot. La energía hidroeléctrica representa alrededor del 70% de la matriz eléctrica de Brasil y, durante los períodos secos, hay una mayor demanda de generación termoeléctrica.
La necesidad brasileña de GNL contribuyó al incremento en los precios spot justo cuando Asia y Europa buscaban asegurar cargamentos para abultar los inventarios antes del invierno y cuando los suministros en algunas instalaciones de producción mundial flaqueaban. La conferencia, a la que asisten algunas de las compañías de petróleo y gas más grandes del mundo y muchos ministros de energía, se celebra días después de que terminaran las conversaciones de la COP26 sobre el clima y en medio de un alza en los precios de la energía.
Brasil quiere aumentar su producción de gas a 260 millones de metros cúbicos por día para 2030 frente a los 125 millones de metros cúbicos actuales, dijo Albuquerque. Ese suministro adicional se utilizará para el consumo interno, y el país podría incluso comenzar a exportar en cinco a siete años, señaló.



















