El presidente Rodrigo Paz afirmó este jueves que la distribución de gasolina defectuosa en el país responde a un “boicot” contra su administración y aseguró que se investigará hasta dar con los responsables, –quienes aseguró– enfrentarán procesos penales.
“Esto no quedará impune. Vamos a investigar qué ocurrió y quienes hayan hecho daño al país deberán responder ante la justicia”, sostuvo el mandatario, al referirse a los reportes de fallas mecánicas en vehículos atribuidas a combustible de mala calidad.
Las denuncias fueron realizadas por distintos sindicatos del transporte, cuyos afiliados reportaron daños en motores en varias regiones del país. Ante esta situación, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) anunció la implementación de un sistema de registro y validación para cuantificar los casos y proceder con el resarcimiento a los afectados.
El jefe de Estado remarcó que, más allá de la hipótesis de un sabotaje interno, el gobierno asumirá su responsabilidad institucional para atender el problema y pidió evitar la politización del caso. “El Estado tiene que dar la cara y resolver. Pedimos paciencia; iremos solucionando cada situación con base técnica”, afirmó.
El presidente reiteró que se realizará una investigación exhaustiva para determinar en qué tramo de la cadena se produjo la falla. “Tenemos que establecer por qué sale bien de un punto y llega en malas condiciones a otro. Se tomarán decisiones correctas bajo criterios técnicos”, enfatizó.



















