En medio de movilizaciones y anuncios de protestas de sectores sociales, el vocero presidencial José Luis Galvez denunció que estaría en curso un “proceso conspirativo”, sin embargo, insistió en proponer el diálogo como mecanismo para abortar las demandas hacia el Gobierno.
“Tenemos que escucharnos. Lo que sí no estamos de acuerdo es en la generación de convulsión política con intenciones de este generar un caos y, eventualmente, construir un proceso conspirativo, que creemos que en parte está en curso”, dijo Galvez en su primera conferencia de prensa en el cargo.
Actualmente, se registra una marcha de comunidades desde Pando hacia La Paz contra la ley de reconversión de tierras, en tanto los maestros urbanos se movilizan desde el altiplano con demandas salariales y sectoriales. Asimismo, la Central Obrera anunció un cabildo para el 1 de mayo.
El vocero señaló que “algunas estructuras” de orden político, partidario, dirigencial se oponen a un cambio en el país, porque probablemente también están defendiendo un sistema en que se encontraban muy cómodos y disfrutaban de determinados beneficios.
Denunció que esas “estructuras” están buscando escenarios de conflicto y de confrontación.
Ante esa actitud, Galvez dijo que la contrapropuesta del Gobierno “es mirar hacia adelante y no hacia el pasado, es dialogar y conversar absolutamente con todos”.
Aseveró que el Gobierno tiene un mandato de “reconstruir la patria”, avalado por más del 85% de los bolivianos, que han optado por un cambio.
“Pese a que hay estas estructuras, la convicción del Gobierno nacional es firme respecto a que no vamos a ceder ningún espacio, porque es un mandato el que hemos recibido y hay cosas que consideramos que son innegociables pero sí se pueden conversar y dialogar, porque en democracia todas las voces deben ser escuchadas”, afirmó.
Señaló entre existen manifestaciones que persisten en generar conflicto, pese a que se atienden sus legítimas demandas, pero insistió en que la respuesta gubernamental es convocar a conversar y sentarse a trabajar.



















