El magisterio rural boliviano, respaldado por la Central Obrera Boliviana (COB), anunció la radicalización de sus medidas de presión con un paro movilizado de 48 horas, bloqueos de carreteras y toma de instituciones públicas en distintos departamentos del país.
La decisión fue comunicada durante una conferencia de prensa realizada por dirigentes nacionales del sector, quienes aseguraron que las 33 federaciones del magisterio rural acatarán las medidas desde este lunes y martes como parte de una estrategia de presión contra el Ministerio de Educación.
“Las 48 horas de paro movilizado en todos los rincones del país deben radicalizarse con las medidas de toma de instituciones y bloqueo de caminos”, señalaron los dirigentes durante el pronunciamiento.
Los representantes sindicales sostienen que las políticas impulsadas por el Gobierno afectan los derechos laborales y económicos del magisterio rural. “No vamos a permitir más meter la mano al bolsillo del maestro rural boliviano”, afirmaron.
En el acto también cuestionaron la gestión de la ministra de Educación, Beatriz García, y ratificaron el pedido de destitución de la autoridad. “Necesitamos autoridades competentes que conozcan la realidad educativa del país”, señalaron.
Decisión de las bases
El dirigente del magisterio rural, William Mendoza, explicó que las movilizaciones fueron definidas en ampliados nacionales y forman parte de una planificación asumida por las bases del sector.
“Ya nos venimos planificando desde un evento orgánico. Hemos decretado un paro de 24 horas y ahora decretamos un paro de 48 horas lunes y martes con diferentes manifestaciones y movilizaciones”, declaró en entrevista con radio Panamericana.
Mendoza indicó que las protestas se desarrollarán de manera escalonada y podrían intensificarse en los próximos días. “Empieza la lucha y vamos a masificar más todavía hasta que la ministra dé un paso al costado”, afirmó.
El dirigente aseguró que las medidas fueron asumidas luego de varios intentos fallidos de diálogo con el Ministerio de Educación. Según explicó, desde enero el magisterio rural envió al menos ocho notas solicitando reuniones para abordar sus demandas.
“Hemos agotado todas las instancias de diálogo. Cuando ella (la ministra) nos convocó asistimos, pero lastimosamente nunca se apersonó a ese diálogo”, sostuvo Mendoza, quien además acusó a la autoridad educativa de actuar con “soberbia” e “intransigencia”.
Los dirigentes también rechazaron recientes convocatorias públicas al diálogo difundidas por el Ministerio de Educación y afirmaron que no recibieron invitaciones formales. “Simplemente hemos visto en redes sociales y en la página del ministerio que ha convocado”, indicó el representante sindical.
Otro de los puntos abordados durante la conferencia fue la supuesta división interna dentro del magisterio rural. Mendoza negó que existan dos representaciones legítimas del sector y acusó al Ministerio de Educación de intentar fragmentar a la organización sindical.
“Para nosotros hay una sola organización. Esa fracción que la ministra ha inventado es netamente para desgastar”, afirmó el dirigente.
Entre las principales demandas del magisterio figuran la defensa de los bonos de zona, el respeto a los derechos adquiridos y el rechazo a cualquier medida que, según el sector, pueda derivar en procesos de privatización o descentralización de la educación pública.
“No podemos permitir la privatización ni la descentralización de la educación. Los estudiantes de las provincias tienen los mismos derechos que los estudiantes de las ciudades”, señalaron los dirigentes durante el pronunciamiento.
El sector también confirmó que los bloqueos se instalarán en distintos puntos estratégicos del país. Mendoza mencionó que en Santa Cruz se prevén movilizaciones en el Norte Integrado, mientras que en Tarija se bloqueará la carretera troncal internacional. Otras federaciones departamentales definirán puntos de protesta en las próximas horas.
“Las federaciones ya se están movilizando y se van a sumar a los piquetes de bloqueo”, sostuvo.
Los representantes sindicales insistieron en que las movilizaciones buscan defender las conquistas laborales del sector y responsabilizaron al Ministerio de Educación por la escalada del conflicto. “Nosotros no quisimos llegar a este conflicto, pero nos están obligando”, afirmó.


















